«Dar sangre es muy bueno para el cuerpo, ya que lo oxigenas y aparte haces una labor social ayudando a la gente». Es el testimonio de Miguel Roselló, que dona sangre desde hace ocho años. Vive en un pueblo, Cheste, como la mayoría de donantes.

De hecho, los valencianos de la capital son poco caritativos, según los datos del Centro de Transfusiones de la Comunitat. Sólo se registraron 11.975 donaciones en los diferentes distritos de la ciudad (un 1,5% de toda la población) mientras que, en relación con su habitantes, los pueblos de alrededor arrimaron más la vena.

Municipios como Massalfassar, con 1.321 habitantes registraron hasta 84 donaciones (es decir, donó el 6,4% de vecinos). En situación similar está Puçol, con 860 donaciones (5,2%) y Museros, con 192 (un 4,2%).

Desde el Centro de Transfusiones tienen una explicación para estas cifras: «La gente de municipios más pequeños está mas concienciada a la hora de donar sangre.

Cuanto más grande es la sociedad, más difícil es calar», dicen en el Centro de Transfusiones de la Comunitat.

Los lugares en los más éxito tienen las campañas, siempre según las mismas fuentes, son los centros universitarios, las empresas y los hospitales. El pasado año, en Valencia, se contabilizaron 6.706 donaciones en universidades, 3.151 en los hospitales de la capital y 2.850 en empresas.

Durante este fin de semana, además, se ha celebrado una cena solidaria en Manises para hacer un llamamiento sobre la falta de sangre. La lluvia y los desastres que le han continuado hace que, en estos momentos, falten unidades de sangre, como confirman desde el centro de transfusiones de la Comunitat, por ello reclaman que la gente sea más solidaria y caritativa: «Te puede tocar a ti y que no haya sangre».

¿Quién puede ser donante?

A la hora de acercarse a un centro de transfusión o unidad móvil para donar sangre hay que tener en cuenta una serie de consideraciones: Hay que pesar más de 50 kilos y ser mayor de edad; no haber viajado, en el último año, a zonas endémicas de paludismo (algunos países de Hispanoamérica, África y Asia); y no haberse hecho un tatuaje o un piercing en el último año. En cuanto se dona, hay que comer algo para evitar mareos. Las mujeres pueden donar tres veces al año; los hombres, cuatro. Entre donaciones deben pasar un mínimo de dos meses.