El presidente paquistaní, el general Pervez Musharraf, tachó de "conspiración contra la democracia" el doble atentado perpetrado el jueves contra los partidarios de la ex primera ministra Benazir Bhutto cuando ésta regresó a Pakistán tras ocho años en el exilio.

Nadie se ha responsabilizado de la autoría de las explosiones
Al menos 139 personas han muerto y unas 300 están heridas. Nadie se ha responsabilizado de la autoría de las explosiones.

Musharraf aseguró estar "profundamente conmocionado" por los ataques, que tuvieron lugar alrededor de la medianoche cerca del camión que trasladaba a Bhutto a través de Karachi, y condenó "este ataque con las más firmes palabras".

No obstante, el presidente hizo un llamamiento a la calma en todo el país y prometió una exhaustiva investigación y un duro castigo para los responsables que, según sus palabras, podrían ser "milicias islámicas".

La deflagración destrozó los cristales de las ventanas del camión en el que viajaba la ex primera ministra, pero la Policía informó de que no había resultado herida y que se fue rápidamente a su casa.

"Personas dentro del Gobierno"

El marido de Bhutto, Asif Ali Zardari, declaró a la cadena de televisión Dawn News que sospecha que "personas dentro del Gobierno" que podrían perder terreno si la ex primera ministra volviera al poder están detrás de los ataques .

Numerosas personalidades de todo el mundo han expresado su condena rotunda por lo sucedido.