La estatura de una persona afecta significativamente su calidad de vida, y a los bajos les va peor.

Al menos así se extrae de un amplio estudio publicado en la revista Clinical Endocrinology, que encontró una relación directa entre la altura de una persona y la forma en la que percibe su salud.

La gente baja experimenta más dificultades en ciertas áreas de su vida

Según detalla la BBC, la gente de baja estatura, de menos de 162 cm en hombres y 151 cm en mujeres, percibe su salud de forma significativamente más negativa que las personas de estatura normal.

Se sabe que la gente baja experimenta más dificultades en ciertas áreas de su vida, como educación, empleo y relaciones personales, que la gente de estatura normal.

Pero hasta ahora no se había logrado entender la relación entre la estatua y el bienestar psicosocial.

La percepción si que importa

En el estudio, que analizó las respuestas de casi 15.000 personas, se analizaron cinco áreas de bienestar: movilidad, cuidado personal, actividades diarias, malestar y ansiedad.

Demuestran una percepción mucho más mala

"Descubrimos que en áreas como movilidad o actividades diarias los bajos demuestran una percepción mucho más mala que los de talla normal", manifestó el jefe de la investigación, Torsten Christensen, de la empresa Novo Nordisk en Dinamarca.

También observaron que cuando una persona sobrepasa cierto límite de altura, el problema de percepción comienza a disminuir radicalmente.