Tras ocho horas de reunión, los trabajadores de la ORA llegaron ayer a un acuerdo que puso fin a su huelga. Desde hoy, las cabinas estarán desprecintadas y los usuarios tendrán que volver a pagar. Según el acuerdo fijado, los controladores estarán obligados a denunciar a aquellos coches que pasen cinco minutos aparcados en la zona azul sin tique válido. El fin es, según UGT, acabar con las «bajas por depresión» que sufrían los trabajadores al tener que enfrentarse a los usuarios.