La atleta egabrense ha protagonizado la mejor marca realizada hasta ahora en la categoría de veteranos del campeonato del mundo celebrado el pasado septiembre en Italia.

Obtuvo la medalla de oro, que se une a las más de 400 logradas a lo largo de su carrera y a los cerca de 100 trofeos. ¿Cómo surgió su afición por el atletismo? Empezó con 11 años, entrenaba medio a escondidas porque en mi pueblo (Cabra), por aquel entonces no estaban bien vistas las mujeres deportistas. ¿Cómo compaginas la enseñanza con el deporte? Es cuestión de organizarse, suelo entrenar muy temprano, antes de entrar al cole. ¿Cómo lleva la familia su dedicación al deporte? Mi marido respeta lo que hago, aunque es verdad que le cuesta entender cómo me dediqué a algo que me hace llegar a casa tan cansada. ¿Compensa la práctica deportiva hoy en día? No, el sustento de un deportista es mínimo, suelen cobrar por carrera ganada y por las ayudas de su club. ¿Qué opinan sus alumnos? Me apoyan mucho, me piden que corra más que nunca y que les traiga la medalla. Son muy reconfortantes. ¿A quién brinda la medalla? A todas las mujeres que lo han tenido difícil en algún momento de su vida para que las reconozcan.

Por ser mujeres tenemos que demostrar más lo que valemos que los hombres.

BIO

A sus 38 años Loly, casada y con un hijo, compagina su trabajo de profesora de Educación Física con las competiciones atléticas.