Sienta precedente. La Justicia ha reconocido por primera vez el derecho de un particular a que la Iglesia anote en su partida de bautismo que ha ejercido su derecho de cancelación del mismo.

Así lo ha acordado la Audiencia Nacional en una sentencia en la que este tribunal considera «claramente insatisfactoria» la respuesta que el Arzobispado de Valencia dio a un hombre que pretendía apostatar, al que dijo que no rectificaría su Libro de Bautismo porque éste no es un fichero de datos ni sus asientos prejuzgan la pertenencia actual a la Iglesia Católica.

El tribunal ha dado 10 días al Arzobispado para notificar al apóstata que se ha hecho la cancelación de su inscripción bautismal y le ha advertido de que, de no hacerlo así, puede incurrir en alguna infracción.

Los servicios jurídicos del Arzobispado están estudiando la sentencia. Más de un centenar de personas han recurrido a la Agencia de Protección de Datos para que los borren de los archivos.