Quirófanos abiertos por la mañana y por la tarde, aumento de los equipos en las intervenciones... Son algunas de las herramientas que utiliza Osakidetza para aligerar y reducir la listas de espera, pero no las únicas.

El hecho de enviar al 7% de los pacientes al sector privado ha contribuido a que la espera se reduzca hasta una media de 30 días en operaciones y consultas externas. Además, está previsto que esos 30 días se conviertan en la espera máxima a partir del año que viene.

Al menos así lo anunció la directora general de Osakidetza, Gloria Quesada, que ayer compareció para responder a las acusaciones de favorecer a la sanidad privada en detrimento de la red pública, recibidas el martes por la Asociación para la Salud Pública, Osalde, y la mayoría de los sindicatos.

«Es falso que estemos favoreciendo a la sanidad privada», recalcó ante la denuncia de estos colectivos  de que 15.000 pacientes vizcaínos fueron derivados en tan sólo cuatro meses.

Quesada explicó que durante ese periodo se atendieron 1.200.000 consultas, con lo que «esos 15.000 fueron, en el peor de los casos, sólo un 1% de los pacientes atendidos». En total, serían un 7% los desviados a la privada.

Estabilidad de plantilla

La falta de inversión en la sanidad vasca es otra de las críticas que la dirección de Osakidetza ha escuchado con mayor ahínco en los últimos días, ante lo que la directora alegó que el gasto sanitario público aumentará un 53% cada año hasta 2012, y recordó el plan aprobado el pasado abril de destinar 600 millones de euros a mejorar todas las infraestructuras sanitarias de Euskadi.

Asimismo, echó  por tierra la tesis de la escasez de profesionales en todos los estamentos. «En esta legislatura se ha dotado de estabilidad al 95% de la plantilla, incorporado 4.000 nuevas plazas a través de una OPE, e incrementado la plantilla en 1.000 profesionales desde 2001, que serán 400 más en 2009».

¿Vuelta a las negociaciones?

Ante las fracasadas negociaciones para llegar a un acuerdo sobre las condiciones laborales del personal de Osakidetza, la dirección reconoció ayer su incapacidad para asumir «una subida salarial de hasta un 40%, tal y como piden los sindicatos». Aun así, el director de recursos humanos de Osakidetza, José Andrés Blasco, aseguró ayer que Osakidetza está dispuesta a retomar las negociaciones, «siempre y cuando los sindicatos acudan con voluntad negociadora real».