En un colegio de Umbrete se cae una valla de obra y hiere a dos niños
Dos imágenes del nuevo colegio con que cuenta Umbrete. (M.C)

Concepción Machuca se llevó ayer un susto de miedo. Cuando fue a recoger al colegio a su niño de tres años y a su niña de siete, las monitoras le contaron lo ocurrido. Los menores estaban en el patio cuando, por culpa del viento, se les cayó encima una valla de metal, sujeta al suelo con planchas de hormigón, de 12 metros de longitud.

Fue sobre las 14.45 h, justo después de almorzar, en el colegio Príncipe Felipe de Umbrete. El nuevo centro de Infantil y Primaria, antes un instituto, se inauguró este curso con las obras sin terminar.

La niña recibió un golpe en el hombro y el pequeño en la cabeza, por lo que su madre los llevó a un centro de salud, donde le han aconsejado que los observe durante 72 horas. Con el parte de lesiones, Concepción interpuso una denuncia en la Policía Local.

No es el primer percance del curso. La semana pasada otro alumno se rompió un brazo cuando cayó al suelo tras tropezarse con unos cartones puestos por los pintores.

20 minutos se trasladó ayer al colegio y comprobó en directo la mala situación en la que se encuentra. La valla que divide el patio no es el único obstáculo con el que conviven estos alumnos. Hay otra similar en el hall. «No la podemos quitar porque separa la zona de recreo de los materiales peligrosos: hierros, palets y ladrillos», dice un obrero, quien reconoce que el suceso podría haber sido mucho peor. El Ayuntamiento dice que se reunirá con la empresa encargada de la reforma.

Quedan meses de obras

Las obras del colegio Príncipe Felipe se alargarán aún unos meses más. Queda construir un ascensor, una parte del vestuario y una escalera, además de acabarlo de pintar.

Pero hay más problemas. En la misma puerta del centro hay un cartel que dice: «Quien tenga un ordenador viejo que quiera donarlo a las clases de tres años se lo agradeceremos enormemente. Gracias».