Después de advertir durante los últimos años que el alumnado inmigrado debía repartirse de forma más equitativa entre centros públicos y concertados, la Generalitat pasará ahora a la acción. Así lo anunció ayer el conseller de Educació, Ernest Maragall, quien aseguró que su departamento pondrá en marcha «medidas» para que los colegios concertados se adapten a la demanda de la zona en la que estén ubicados. Con todo, Maragall admitió que «con los instrumentos normativos» de los que se dispone actualmente «no es suficiente» para garantizar este reparto, por lo que en un mes prevé empezar a tratar la ley de educación de Catalunya. Actualmente, el 80% de los alumnos inmigrados se escolarizan en centros de enseñanza públicos y el 20% lo hace en los concertados. El 12,5% de los alumnos escolarizados son inmigrantes.