Sonrisas para curar penas a los pequeños
Los niños del Materno disfrutaron con los payasos.(M. Fuentes)
Unos 50 niños ingresados en el hospital Materno recibieron ayer la visita de unos payasos: Dicen que no hay nada en este mundo como hacer sonreír a un niño. Y si ese niño lo está pasando mal, el logro es doble.

Alrededor de 50 pequeños ingresados en el hospital Materno vivieron ayer por la tarde una experiencia inolvidable que, sin duda, les servirá para aliviar los duros momentos por los que están pasando, sometidos a los tratamientos.

Todo fue posible gracias a la actuación de Pepo, un mago miembro de Payasos Sin Fronteras, y de sus compañeros de la compañía Títeres y Gualtrapas. Consiguieron hacer olvidar durante unas cuantas horas a los más pequeños las dolencias que sufren, con un espectáculo organizado por Cruz Roja y Correos.

Hubo de todo, pero sobre todo risas y más risas. Un circo diminuto repleto de magia, bromas y muchos juegos, que fueron aderezados con globos y regalos para el público que, muy agradecido, aplaudió a rabiar a los artistas de la sonrisa.