Las «entrañas» de la guerra
Una escena de la obra Entrañas, que se representa hoy en Molina de Segura.

En Entrañas, de Titziana Teatro, tres actores llenan el escenario durante toda la función. Sole, una joven embarazada, se convierte en el nexo de unión de una obra que transcurre salpicada de logrados momentos cómicos y conmovedores instantes que invitan a la reflexión.

La búsqueda de su abuelo, desaparecido durante la Guerra Civil, se entrecruza con un proceso de descubrimiento personal marcado por la llegada de un futuro incierto.

Mientras espera en el hospital para el alumbramiento de su hijo, Sole recuerda los últimos nueve meses que le cambiaron la vida. Es ahí cuando encuentra un vacío en la memoria familiar, y empieza un viaje por todo el país para saber el destino final de su abuelo.

Un viaje físico, pero también emocional, que afectará a su propia vida, pasado, presente y futuro, introduciendo a Sole en un tema que hasta entonces había desconocido: la guerra.
Junto a la protagonista desfilan un sinfín de personajes encarnados por Pako Merino.

Diego Lorca, dos actores capaces de meterse en la piel de un joven irresponsable, de un recién casado llamado a incorporarse al bando republicano, de un revisor de trenes o de unos ancianos que disfrutan recordando los desastres de la guerra. Entrañas es un hermosa invitación al recuerdo, un hermoso cruce de tiempos, momentos y evocaciones.

 * Hoy viernes. Teatro Villa de Molina. Avenida del Chorrico s/n. Molina. 21horas. Entrada, 9 €. 

La sobriedad del montaje

La puesta en escena de Entrañas destaca por su austeridad. Una cama, una televisión, dos sillas y una mesa constituyen los tres únicos recursos que se utilizan en el montaje para crear el decorado de casas, hospitales, trenes, bares y otros escenarios. El resto de la escenografía corre a cargo de la imaginación del espectador. Un minimalismo acertado que, gracias a la cuidadísima labor de los actores de Titziana Teatro, no chirría y consigue que el público entienda el fondo de esta obra.