Concretamente, esta infraestructura preveía conectar con metro el barrio de Nazaret y el Mercado Central de Valencia y su construcción fue realizada por el antiguo Ente Gestor de Transportes y Puertos de la Generalitat (GPT) del anterior Consell -actualmente Entidad de Infraestructuras de la Generalitat (EIGE)- y ahora ha sido traspasada a FGV junto con las competencias ferroviarias de esta última entidad, según ha informado la Generalitat en un comunicado.

FGV ha planificado a partir de esta transferencia una serie de inversiones que con las que "anteriormente no contaba la T2 ni en materia de mantenimiento ni de conservación". "El anterior Consell decidió paralizar las obras en 2011, dejando prácticamente las obras abandonadas sin mantenimiento ni conservación hasta la actualidad", recuerdan desde el órgano dependiente del Gobierno autonómico.

Por tanto, con la licitación, a partir de este año FGV se hace cargo del mantenimiento y conservación de las instalaciones abandonadas de este trayecto, así como de "velar" por esta infraestructura.

Una vez que se redacte el pliego técnico, la previsión del Consell es que durante los tres primeros meses de este año se adjudique y se firme el contrato, para a final de 2017 conseguir que las instalaciones de la futura línea T2 de Metrovalencia "estén en condiciones de seguridad y salubridad adecuadas para su conservación".

Inicialmente, el adjudicatario deberá realizar los proyectos de adecuación y de legalización de instalaciones en cumplimiento de la legislación vigente, como el proyecto de adecuación de las instalaciones eléctricas de baja tensión, la legalización de acometidas eléctricas para regularizar el suministro eléctrico con la compañía suministradora, la evacuación de aguas pluviales del túnel, y la monitorización y vigilancia mediante un sistema de telemando; todos los trabajos bajo la supervisión de FGV.

Asimismo, la empresa responsable del mantenimiento estará obligada a redactar durante los primeros tres meses de vigencia del contrato los planes de mantenimiento de todas las infraestructuras de la futura T2. Para ello, en un plazo máximo de un mes desde la firma del convenio, elaborará un inventario completo de todas las ubicaciones técnicas a mantener según un modelo previamente acordado con FGV.

ESTUDIO DE POSIBLES REPARACIONES

Por último, el adjudicatario también deberá realizar durante el primer año del contrato la redacción de una Inspección Técnica de Edificios y estaciones que recoja la información relativa a la situación general de los elementos del edificio, para así establecer los elementos a reparar, las prioridades de intervención y, en su caso, la necesidad de otros informes complementarios, como del estado estructural de las obras y posibles reparaciones necesarias sobre estructuras de hormigón y metálicas.

El contrato establece así como objetivo preservar la integridad de las obras e instalaciones hasta la fecha ejecutadas y garantizar la seguridad tanto de los vecinos como de los propios trabajadores, para lo que hace hincapié en la seguridad estructural, espacios de trabajo y zonas peligrosas; suelos, aberturas y desniveles, y barandillas; tabiques, ventanas y vanos.

También recoge la actuación en vías de circulación, puertas y portones; rampas, escaleras fijas y de servicio; escalas fijas y escaleras de mano, vías y salidas de evacuación, condiciones de protección contra incendios y de la instalación eléctrica; orden, limpieza y mantenimiento; condiciones ambientales en los lugares de trabajo, iluminación de los lugares de trabajo y materiales y locales de primeros auxilios.

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