Que si el servicio no es bueno, que si el precio cobrado no corresponde con las cantidades fijadas en el menú o que te cobren el café aparte cuando pone en la carta que entra en el menú...

Son algunas de las quejas más habituales. Aunque,  los olores y ruidos que desprenden algunos de estos establecimientos «son las molestias que más afectan a los vecinos», explica el responsable de la Asociación Valenciana de Consumidores (Avacu), Julián Tío.

Aire molesto
Este tipo de quejas supone un 15% del total y son los extractores y los aires acondicionados los que se llevan la palma en cuanto a origen de reclamaciones.
Una de las afectadas por los ruidos de un restaurante es Mª Paz García, que llevaba más de ocho años soportando los ruidos procedentes del restaurante La Genuina de Pinedo (que se incendió hace semanas).

Cuenta que este local tenía un aforo para 29 personas pero que servía comidas a 200. «Era una barraca, pero tenía comedores clandestinos», explica.

Su comunidad de vecinos interpuso una denuncia en 1996 pero, según dice, recibieron amenazas y entonces «me quejaba yo sola porque los demás tenían miedo». MªPaz también puso dos denuncias ante el Defensor del Pueblo sin éxito.