Policía en Francia
Agentes de la Policía francesa vigilan las calles. EFE

Los policías franceses podrán usar sus armas reglamentarias de forma más flexible en el marco de la defensa propia para afrontar amenazas evidentes, según el proyecto de ley presentado hoy por el Gobierno.

La principal novedad reside en el hecho de que la aplicación de la legítima defensa a los policías se alinea con la que tienen los gendarmes y militares, que podían hacer uso de sus armas en condiciones menos restringidas.

De esta forma, el Ejecutivo responde a una demanda de los policías, que durante el pasado otoño se manifestaron en la calle de forma multitudinaria tras las agresiones sufridas por algunos agentes y ante la imposibilidad de defenderse de estos actos. A partir de ahora, los policías podrán usar su arma tras haber dado el aviso a una persona obstinada o a un conductor que no frene su vehículo.

Los atentados yihadistas sufridos en Francia en los dos últimos años han contribuido a que el Gobierno francés se decidiera a flexibilizar las normas del uso de las armas a los policías.

El texto incluye algunas condiciones para evitar abusos en el uso de las armas, como la de responder a las agresiones "de forma proporcionada".

La ley, presentada por el Gobierno, será debatida por el procedimiento de urgencia en las cámaras legislativas a partir del mes próximo. El documento también prevé mejorar el anonimato de los agentes y doblar las penas por ultraje, que se equipararán a las previstas por insultar a jueces.

Según el comunicado del Consejo de Ministros se ha copiado el dispositivo introducido en España hace 35 años que permite "identificar" a los agentes "por un número de matriculación" en lugar de hacerlo con su nombre.

El texto, presentado a cinco meses del final de la actual legislatura, cuenta con un amplio respaldo político, tanto de izquierda como derecha.

Francia refuerza el control en su frontera tras el atentado de Berlín

Francia ordenó reforzar los controles en las fronteras con Alemania, Suiza y Luxemburgo tras los atentados del pasado lunes en Berlín, una decisión que ha se ha mantenido después de que se supiera que el presunto terrorista pudo darse a la fuga.

Según publican diversos medios, el ministro del Interior, Bruno Le Roux, ordenó reforzar los controles en la frontera con Alemania tras el atentado que costó la vida a 12 personas en Berlín.

La decisión se extendió a los puestos fronterizos con Suiza y Luxemburgo después de que se supiera que las autoridades germanas buscan al presunto autor de los hechos, que pudo escapar tras la mascare. El sospechoso que detuvieron en la misma noche de los hechos, un refugiado paquistaní, fue puesto en libertad al no existir pruebas de su implicación.

Francia también ha incrementado la seguridad en algunas estaciones ferroviarias de la capital, como la del Este. También se incrementaron los dispositivos de seguridad en algunos mercados navideños del país, similares al escenario del atentado de Berlín.

Por otro lado, el presidente, François Hollande, firmó hoy en el libro de condolencias abierto por la Embajada alemana en París. Tras el Consejo de Ministros, Hollande acudió a la legación diplomática acompañado del primer ministro, Bernard Cazeneuve, y del ministro de Exteriores, Jean-Marc Ayrault.

El presidente aseguró a la salida del palacio del Elíseo que Francia y Alemania mantienen una "cooperación excelente" en materia de lucha antiterrorista y destacó los "vínculos de amistad" que unen a ambos países. "Cuando París fue atacada Alemania estuvo a nuestro lado y ahora nosotros estamos al lado de los berlineses", aseguró.