Obama
Barack Obama, en su última rueda de prensa de 2016. MICHAEL REYNOLDS / EPA / EFE

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha prohibido este martes de forma permanente nuevas perforaciones en busca de crudo y gas en aguas federales del océano Atlántico y del Ártico. Esta es una de sus últimas acciones ambientalistas antes de dejar el cargo en enero.

La prohibición se aplica a las aguas frente a la costa de Alaska, en el mar de Chukotka y gran parte del mar de Beaufort, y en el Atlántico, desde Nueva Inglaterra hasta la bahía de Chesapeake. Para proteger estas aguas, Obama ha invocado una ley de la década de los cincuenta que permite a los presidentes limitar áreas a la explotación mineral y la perforación.

Grupos ambientalistas han sostenido que el uso de esa ley significa que el próximo Gobierno del presidente electo, Donald Trump, no podrá revertir la decisión, sino que tendrá que recurrir a la Justicia para revocarla.

La medida se anunció en un comunicado conjunto de Obama y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, donde lanzaron "acciones para asegurar una economía y un ecosistema ártico fuerte, sostenible y viable".

Obama también ha manifestado que estas acciones "reflejan la posición científica de que, incluso con los mayores estándares de seguridad que ambos países han puesto en práctica, los riesgos de un derrame de crudo en esta región son importantes y nuestra capacidad para limpiarlo en las duras condiciones de la región es limitada".

Por su parte, Canadá designará a todas sus aguas árticas como indefinidamente fuera de los límites para futuras licencias de exploración por gas y crudo en el Ártico, un estatus que será revisado cada cinco años bajo un análisis científico.