Javier Fernández en el décimo aniversario de la ley de dependencia
Javier Fernández en el décimo aniversario de la Ley de Dependencia. EUROPA PRESS

El presidente de la Comisión Gestora del PSOE, Javier Fernández, ha asegurado hoy que se celebrarán primarias para elegir al nuevo secretario general del partido. El candidato será escogido en el congreso ordinario que tendrá lugar antes de junio y Fernández se ha mostrado convencido de que habrá más de un candidato.

"Que haya primarias es como que amanezca, las va a haber", ha afirmado Fernández en una entrevista en Onda Cero, en la que ha negado rotundamente que se esté dilatando la convocatoria del congreso para "desactivar" al ex secretario general Pedro Sánchez.

Tras recalcar que no tiene ninguna intención de evitar las primarias y que, aunque quisiera, no podría hacerlo, ha incidido en que se presentarán quienes estimen oportuno y reúnan los avales precisos. También ha apostado por un congreso "con ideas y con candidatos".

"No sé con cuántos: con uno, con dos o tres... (...) no me importa que haya más", ha dicho y, tras subrayar que no tiene "preferencias públicas", ha precisado que lo que quiere es un partido unido y "eso se puede conseguir con un candidato o con cuatro".

En este sentido, ha recordado que cuando se presentó José Luis Rodríguez Zapatero había cuatro aspirantes y del congreso salió un partido más unido. Preguntado precisamente por el acto de ayer con el expresidente Zapatero sobre los diez años de la Ley de Dependencia, ha negado que el partido le haya "rehabilitado". Ha enmarcado la conmemoración del décimo aniversario de la ley en que el PSOE es "muy partidario de recuperar su historia" y está "muy orgulloso" de esa y otras leyes sociales aprobadas durante su etapa como presidente del Gobierno.

El presidente de la gestora socialista ha reconocido, por otra parte, que mantiene una comunicación fluida con el PP y con Mariano Rajoy, aunque ha precisado que solamente habla con el presidente "lo imprescindible".

Fernández ha señalado que Rajoy es consciente de que el PSOE es una organización preocupada por la estabilidad del país y la vigencia de la Constitución, pero que "discrepa y va a seguir discrepando en muchos asuntos y, seguramente, en los presupuestos generales del Estado" y en lo relativo al Tribunal Constitucional". Finalmente ha justificado el apoyo socialista a la propuesta del PNV para reformar la ley en que la competencia para sancionar a un cargo público no puede depender de un "tribunal político", como en el caso de Carme Forcadell.

Ha negado además que vayan a pactar algunas modificaciones de la denominada Ley de Seguridad Ciudadana (comúnmente conocida como "Ley Mordaza") y ha insistido en que su intención es la derogación. "No me consta ahora ningún planteamiento hecho por el Gobierno al grupo socialista", ha concluido.