Gary Cohn
Cohn está relacionado con arriesgadas estrategias dentro del mercado de los bonos hipotecarios. Goldman Sachs

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha designado al presidente y jefe de operaciones de banco de inversión Goldman Sachs, Gary Cohn, como nuevo director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos, el organismo que asesora a la Casa Blanca sobre política económica global, según informa este viernes la cadena NBC.

Si bien hace más de una semana politico.com ya publicaba que el número dos del banco de inversiones estaría considerando dejar su puesto en Goldman para entrar a formar parte de la nueva administración Trump.

Cohn, presidente y presidente operativo en la firma de Wall Street, está considerado de forma mayoritaria como el heredero natural del presidente ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein.

En 2014 llegó a ingresar una fortuna de más de 22 millones de dólares De confirmarse la designación, Cohn, de 56 años de edad, sustituirá a Jeffrey Zients al frente de una agencia responsable de la política económica de la administración estadounidense al encargarse directamente de la puesta en práctica de los objetivos económicos y financieros propuestos por el presidente de Estados Unidos. Lo que no está claro todavía es si Cohn aceptará o no la propuesta del republicano.

Cohn ha trabajado para Goldman 25 años. El Consejo Económico Nacional, que dirigiría Cohn, tiene la intención de "coordinar la formulación de políticas para los asuntos nacionales e internacionales, coordinar el asesoramiento de política económica para el presidente, asegurar que las decisiones políticas y los programas sean consistentes con los objetivos económicos del presidente y monitorear la implementación de la agenda de política económica", según la web del organismo.

Según publica el diario británico The Independent, Cohn está relacionado con arriesgadas estrategias dentro del mercado de los bonos hipotecarios. En 2014 llegó a ingresar una fortuna de más de 22 millones de dólares.

La noticia, en parte, sorprende dado que durante toda su campaña electoral, Donald Trump se mostró extremadamente crítico con Goldman Sachs por servir de foro a los discursos económicos de la candidata demócrata, Hillary Clinton, a la que pagó miles de dólares por estas comparecencias.

Además, el hoy presidente electo de Estados Unidos, en varias ocasiones prometió en campaña que liberaría al Gobierno de la presión del lobby económico para no estar sometidos a la influencia de los ricos y poderosos. Sin embargo, Wall Street, ha animado y apoyado en gran medida la administración de Trump debido a las promesas del exmagnate de revertir las regulaciones financieras y recortar los impuestos corporativos.