Línea de Volkswagen Navarra.
Línea de Volkswagen Navarra. EUROPA PRESS/VW-NAVARRA

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha criticado este viernes la "pasividad" del Gobierno español en el caso Volkswagen. Las declaraciones se producen tras conocerse que la Comisión Europea ha abierto un expediente contra siete países europeos -entre ellos España- por no sancionar al fabricante automovilístico.

La OCU ha destacado en un comunicado que la falta de actuación del Ejecutivo español ha sido "claramente perjudicial para los consumidores, que deben ser compensados por los daños causados a resultas del engaño".

Industria adoptó una postura servil que llegó al extremo de ofrecer a Volkswagen más subvenciones públicas La organización ha añadido que tanto Volkswagen como cualquier fabricante que hubiera incurrido en este tipo de engaños "deben ser multados por su falta de respeto a las normas de emisión y por el daño que esto causa a la salud de las personas".

Así, la OCU ha considerado que la actuación de la Comisión Europea es "una buena noticia para los consumidores".

FACUA-Consumidores en Acción, por su parte, también ha denunciando en un comunicado "la pasividad del Gobierno ante el fraude" de los motores diésel de Volkswagen, la cual "representa otro fraude al conjunto de usuarios".

Esta asociación también valora positivamente que la Comisión Europea haya decidido por fin iniciar "un procedimiento de infracción contra España y otros seis Estados por no haber sancionado a la multinacional alemana". No obstante, lamenta que si finalmente se produce una multa económica de Bruselas a España, "quienes harán frente al pago de la misma serán los ciudadanos, las víctimas de las prácticas llevadas a cabo por la empresa automovilística", critican.

Para FACUA, la respuesta dada por el Gobierno español tras trascender el escándalo "fue más propia del lacayo de una multinacional que de un Ejecutivo serio. En lugar de levantar la voz contra las gravísimas irregularidades y exigir a la empresa el pago de indemnizaciones a los afectados, el Ministerio de Industria adoptó una postura servil que llegó al extremo de ofrecer a Volkswagen más subvenciones públicas".

Además, insisten, a lo largo del más de un año transcurrido "el Gobierno ha mantenido una escandalosa opacidad y se ha negado a abrir ningún tipo de interlocución con FACUA", que representa a más de 43.000 afectados.