En un nuevo capítulo del enfrentamiento interno que vive Podemos, un grupo de 338 diputados, concejales y cuadros medios del partido han lanzado este viernes el manifiesto 'Recuperar la ilusión', en el que piden, en la línea de lo que defiende el número dos del partido, Íñigo Errejón, que en la próxima Asamblea Ciudadana se vote de forma separada, primero el proyecto politico, y después la nueva dirección. De hecho, el propio secretario político se ha sumado poco después a la iniciativa, suscribiendo así por primera vez un escrito crítico con las tesis del secretario general, Pablo Iglesias.

"La Asamblea no debe ser un combate de boxeo, sino una contraposición de ideas. Queremos discutir cómo ganar un país, no retarnos entre nosotros", reza el texto, que ha sido difundido este viernes en las redes sociales con la etiqueta #Democraciaparaganar. La iniciativa, en la que los firmantes reclaman "votar primero las propuestas y luego quiénes nos representan", además de exigir "mayor proporcionalidad" y una "comisión de garantias independiente", choca frontalmente con la propuesta que esta semana hizo Iglesias, que anunció el congreso de Podemos para el fin de semana del 11 de febrero, a la vez que el del PP, y planteó modificar el sistema de votación para que, a diferencia de cómo se hizo en Vistalegre I y en la reciente Asamblea madrileña, las listas estén vinculadas al proyecto político.

La Asamblea no debe ser un combate de boxeo, sino una contraposición de ideas "Separar las votaciones es muy difícil de justificar, cuando uno hace una lista no lo hace por fisionomía sino por ideas que se expresan en documentos. Yo defenderé que las listas estén vinculadas a los documentos", afirmó el pasado lunes. Y seguidamente, anunció la convocatoria de un referéndum para que las bases del partido decidan si están a favor de modificar el sistema de votación.

"Sumar voluntades"

Errejón, por su parte, que no aspira a disputar la secretaría general pero sí a influir en los documentos políticos y organizativos, como sucedió en Madrid, reaccionó inmediatamente y pidió mantener la metodología actual para no convertir la Asamblea en "un duelo en el O.K. Corral ni una pelea de gallos. sino una contraposición de ideas". "Defenderé un sistema de elección proporcional y separación de las discusiones: primero las ideas políticas y organizativas y luego las caras", anunció. Ahora, este manifiesto con 338 caras viene a avalar sus tesis, y en él figuran nombres, entre muchos otros, como el Alberto Montero, Rita Maestrre, Clara Serra, Sergio Pascual, José Manuel López, Jorge Moruno, Rosana Pastor, David Bravo, Eduardo Maura, Tania Sánchez o Miguel Vila. Tras su lanzamiento, lo han firmado también miembros de la Ejecutiva como el propio Errejón, Pablo Bustinduy, Àngela Ballester, Auxiliadora Honorato o Tania González.

"El futuro de Podemos es oscuro si sus dinámicas impiden que convivan diferentes modelos; la solución de las discrepancias se aleja mucho del sometimiento de uno ante otro. Vistalegre I tuvo muchos defectos, pero al menos respetó la separación entre ambos debates: no nos podemos permitir tal involución democrática", reza elmanifiesto, con el que los firmantes pretenden "sumar voluntades" de cara a ganar el referéndum entre el 18 y el 20 de diciembre, que muchos de ellos critican por haber sido convocado, a su juicio, "por sorpresa, en pleno puente y con poca antelación".

Carácter "refundacional"

El llamado Vistalegre II, segundo congreso de Podemos, tiene a juicio de casi todos dentro del partido un "carácter refundacional". Todas las corrientes coinciden en que el modelo de Vistalegre I, previsto para la contienda electoral, ya está agotado. Y en ese contexto, con la pugna entre Iglesias y Errejón por el rumbo del partido, con Izquierda Unida de fondo, la metodología que se siga en dicha Asamblea no es un asunto menor. Si se hace como en el primer congreso y como en la reciente Asamblea de Madrid, donde ganó la lista oficialista pero se impuso el proyecto del sector afin a Errejón, éste tiene opción dejar su huella y su influencia en los documentos.

En cambio, si se vota como propone Iglesias, sus detractores tendrían que competir contra él no solo a través de proyectos políticos, sino confrontando directamente en una lista alternativa. En definitiva, disputarle la secretaría general, algo en lo que Iglesias, que ha ganado hasta ahora todo los referéndum que ha convocado, tendría ventaja si los inscritos lo entienden como un plebiscito en torno a su persona. En ese caso, la influencia errejonista quedaría laminada.