La sentencia, consultada por Europa Press y sobre la que cabe recurso ante la Audiencia Provincial, impone al acusado una multa de cinco euros diarios durante un periodo de diez meses por las injurias, una cantidad levemente inferior a la solicitada por la acusación particular, que requería elevar la cuantía a 12 euros diarios.

Según los hechos dados por probados, el acusado contactó telefónicamente con el docente mientras se hacía pasar por el jefe de la Policía Local de la localidad para interperlarlo por unos supuestos hechos que habrían tenido lugar en 1989 "con ánimo de obtener un resarcimiento económico".

Así, procedió a acusarlo falsamente de haber favorecido el consumo de drogas y haber practicado sexo con una menor, con lo que lo tildó de pedófilo, de acuerdo con el fallo. Con esto, y tras no conseguir su objetivo, en diciembre del pasado año procedió "con claro ánimo difamatorio" a remitir tres cartas a la víctima, al claustro de profesores y al AMPA del instituto en el que relataba esos mismos hechos.

Previamente, en los meses de mayo y septiembre, el acusado había remitido comunicados similares a la Delegación Territorial de Educación de la Junta de Andalucía. El encausado llegó a remitir una carta manuscrita a la víctima con amenazas y en la que le volvía a repetir sus calificaciones contra él.

El juez Luis Columna señala en sus fundamentos que se tratan de unas injurias "graves" ante las afirmaciones realizadas máxime contra un educador, director de un centro escolar, que fueron remitidas a sus compañeros de trabajo, padres de los alumnos y autoridades educativas "sin ninguna base" y careciendo "de la más mínima prueba".

Consulta aquí más noticias de Almería.