Gabriel Martínez
Gabriel Martínez muestra su vitalidad sobre la bici estática en su casa de Vallecas. (Jorge París). Jorge París

Gabriel Martínez se enteró de su muerte el jueves pasado. Cuando acudió a su centro de salud de Puente de Vallecas a pedir cita para vacunarse de la gripe, la persona que le atendió le recibió atónita: "¡No me lo puedo creer! ¡Usted lleva seis años muerto!". "¡No me jodas! ¡Y yo sin enterarme!" fue la reacción de este extremeño de 72 años.

Evidentemente, había un error en los archivos de la Seguridad Social. Al parecer, cuando en 2001 fue a darse de alta como pensionista, marcaron la casilla de difunto en vez de la de jubilado.

"No es la primera vez que pasa"

"No es la primera vez que pasa", admite una portavoz del Servicio Madrileño de Salud. "Hay más de cinco millones de afiliados y es normal que de vez en cuando sucedan estas cosas. Ha sido un error informático".

Su caso se resolvió en pocos días y no tuvo ningún otro problema para inmunizarse.

Gabriel asegura que lo que más le extraña de este suceso es que durante estos seis años ha cotizado y cobrado la pensión como si no pasara nada: "Es raro –reflexiona– porque lo primero que te quitan siempre es el dinero".

Aunque asume el hecho con humor, no puede ocultar su indignación: "es vergonzoso. Este suceso debería dar la vuelta al mundo para que la gente sepa cómo funcionan las cosas en la Seguridad Social en España".