Los medios de la disidencia birmana rebajaron a 10.000 el número de manifestantes que hoy mostraron su apoyo en Rangún a la Junta Militar , que fijó en torno a las 100.000 las personas que participaron en la concentración.

La radio 'Mizzima' indicó además que la manifestación se llevó a cabo pese a que la Junta Militar prohibió las asambleas y reuniones de más de cinco personas a finales de septiembre, cuando también declaró el toque de queda nocturno.

Contra los medios

Los participantes en el acto salieron desde un estadio de fútbol del distrito de Thingan Kyun, donde habían sido convocados por la Organización para la Solidaridad y la Unión Nacional, que responde a las órdenes del Ejército.

Los participantes emitieron gritos contra los medios de comunicación extranjeros, como la cadena británica BBC, y contra los "elementos internos" que socavan la unidad nacional y están al servicio de los países occidentales.

10 muertos

Se trataba del primer acto multitudinario en defensa de los militares celebrado en Rangún desde la violenta respuesta del régimen a las protestas opositoras, aunque ya se han mantenido concentraciones similares en otras partes del país con parecidas consignas.

Las autoridades birmanas han admitido que diez personas murieron durante la represión y que arrestó a unos 2.700 manifestantes, aunque fuentes de la disidencia calculan que el número de muertos llega a 200 y que la cifra de detenidos supera los 6.000.

Birmania tiene una dictadura militar desde hace 45 años y no se celebran elecciones parlamentarias desde 1990, cuando el partido oficial perdió estrepitosamente contra la Premio Nobel Aung San Suu Kyi, resultado que los generales que gobiernan el país nunca acataron