Una señora limpia una escalera
Una señora limpia una escalera ARCHIVO
Las tareas domésticas son malas para la salud, según un estudio que sugiere que limpiar al menos una vez por semana con
aerosoles comunes y aromatizantes de ambiente elevaría el riesgo de desarrollar asma en los adultos.

Otros estudios relacionaron este tipo de productos con un aumento en las tasas de asma entre los profesionales de la limpieza, pero la investigación señala que también hay otras personas en peligro.

La exposición a este tipo de materiales de limpieza, incluso sólo una vez por semana, representaría uno de cada siete casos de asma adulto, escribieron los investigadores en American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.

"El uso frecuente de aerosoles de limpieza hogareños sería un importante factor de riesgo del asma adulto", dijo Jan-Paul Zock, epidemiólogo del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental de Barcelona, quien dirigió el estudio.

El uso frecuente de aerosoles de limpieza hogareños sería un importante factor de riesgo del asma adulto

El asma es una inflamación de las vías aéreas con síntomas que incluyen sibilancias, falta de aire, tos y presión en el pecho. Más de 300 millones de personas en todo el mundo padecen esta condición.

A partir de datos recopilados en 22 centros de 10 países europeos, los científicos analizaron a más de 3.500 personas durante un período de alrededor de nueve años, para ver cuántos desarrollaban asma y si las tareas de limpieza podían ser una causa.

Dos tercios de los participantes que informaron hacer la mayor parte del trabajo de limpieza eran mujeres y menos del 10 por ciento de ellas trabajaban en casas de familia tiempo completo, dijeron los investigadores.

El estudio reveló que el riesgo de desarrollar asma aumentaba con la frecuencia en que se limpiaba y la cantidad de aerosoles diferentes que se utilizaban, aunque en promedio era entre un 30 y un 50 por ciento mayor aún en las personas expuestas al menos una vez a la semana.

Mientras que los aromatizantes, los limpiadores de muebles y los de vidrios tenían el mayor efecto, los investigadores indicaron que el estudio no determinó qué mecanismo biológico generaba el incremento.