El juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, ordenó esta noche el ingreso en prisión del francés de origen magrebí Moulay Abel L., detenido el pasado domingo en La Jonquera (Gerona) cuando llevaba dos bombonas de butano y varios artículos pirotécnicos en su coche, con el objetivo de que se analice con la máxima urgencia su salud mental, informaron fuentes jurídicas. El magistrado, que se encuentra de guardia esta semana, considera que el acusado sufre enajenación mental.

Llevaba dos bombonas de butano y varios artículos pirotécnicos en su coche cuando fue detenido
El arrestado confesó a los Mossos d'Esquadra cuando se produjo su detención que pretendía suicidarse por un supuesto desengaño amoroso. Sin embargo, los agentes sospecharon que el hombre podría tener vinculaciones con el terrorismo de raíz islamista, ya que
se consideró extraño que recorriera cientos de kilómetros y cruzara la frontera franco-española con el único objeto de suicidarse por este motivo.

Los Mossos confirmaron hoy que, tras la investigación posterior a la detención, existen indicios que podrían relacionar a Abel con el terrorismo islamista.

Moulay Abel negó ser un terrorista islamista e incluso llegó a declarar ante el juez, ante el cual prestó declaración pasadas las siete de la tarde de ayer: "Si me voy, me voy solo". El fiscal solicitó tras el interrogatorio el ingreso en la cárcel del acusado al creer que el individuo podría ser "potencialmente peligroso" y considerar que su entrada en prisión podría ser beneficiosa para su propio bien.

Fuentes jurídicas indicaron a Europa Press que, además de los explosivos, el hombre llevaba consigo en el momento del arresto una catana de la que se presume que quería hacer uso en caso de que se frustraran sus planes suicidas. Estas mismas fuentes explicaron además que Moulay Abel cumplía algunos de los requisitos de los suicidas islamistas como la rasuración del vello en todo el cuerpo.