A l'interieur y Dainipponjin
'À l'intérieur (Inside)' y 'Dainipponjin', dos propuestas extremas. Archivo

Una de las películas más sangrientas vistas en años, ideal para la sección oficial de cine fantástico del Festival de Sitges, es la francesa À l'intérieur (Inside). Dirigida por los debutantes Julien Maury y Alexandre Bustillo, fue aplaudida varias veces durante la proyección en su pase ante el público.

El punto de partida es sencillo. Una joven embarazada (Alysson Paradis) que acaba de perder a su marido en un accidente de coche prefiere rehuir la compañía de su madre y pasar sola, con su depresión, la Nochebuena en su casa.

Pero los planes se ven truncados cuando una desconocida (Béatrice Dalle) llama a su puerta e insiste violentamente en entrar.

A l'interieur (Inside)Con pocos personajes, una puesta en escena estilizada y la mayor parte de la acción transcurriendo en el único escenario de la casa de la protagonista, Maury y Bustillo van directos a la yugular para ofrecer todo un recital de crímenes, golpes de efecto -a cada cual más retorcido- y, especialmente, sangre. Y todo esto se añade a la tensión por conocer la suerte que correrá el feto de la joven protagonista.

À l'intérieur (Inside) ha gustado y es una de las favoritas a los premios.

Delirio japonés

También se ha proyectado Dainipponjin, del humorista japonés Hitoshi Matsumoto, una de las propuestas más desconcertantes, grotescas y extrañas de la temporada, como quedó constancia a su paso por la Quincena de Realizadores de Cannes, y ahora en Sitges.

DainipponjinDainipponjin (El gran japonés) está realizada como si fuera un mockumentary (falso documental) en el que el ojo de la cámara y el reportero siguen la vida cotidiana de un personaje de lo más anodino: su esposa le ha abandonado, vive en soledad, no tiene entretenimientos ni inquietudes y las vallas de su casa aparecen con insultos hacia su persona.

Sin embargo, algo le hace peculiar. Y es que, en realidad, Daini es un superhéroe, pero en horas muy, muy bajas. Él consigue agigantar su cuerpo por medio de la electricidad y luchar contra los villanos más hilarantes e imaginativos que se puedan encontrar.

El film esparce altas dosis de sarcasmo sobre los medios de comunicación, las audiencias y la necesidad de ingresos publicitarios. También ridiculiza la política exterior de Japón, demasiado dependiente de los EE UU.

Dainipponjin puede ser uno de los próximos títulos de culto tanto entre los aficionados al género fantástico como a la cinematografía asiática.