La Asociación de Internautas, que ya ha advertido en varias ocasiones sobre el problema de las fotos robadas que después aparecen colgadas en la Red, ha vuelto a retomar el tema, dando consejos concretos sobre qué hacer en esa situación.

La primera medida lógica, según la asociación, es intentar localizar al propietario del dominio y dirigirse a él para que retire esa imagen y, si no lo hace, denunciarlo ante la policía.

La primera medida es intentar localizar al propietario del dominio

Si el titular del dominio (no el servidor) está en el extranjero, tal vez exponga en su aviso legal cómo reclamar.

Un ejemplo de este tipo es el de YouTube, que expone sus política de derechos de autor y de privacidad.

Aunque YouTube no publica imágenes sino vídeos, es lo mismo a efectos de posibilidades de defensa judicial, aunque, dependiendo del contenido podría intentarse que el juez valorara una mayor gravedad (la Ley habla de captación, reproducción o publicación por fotografía, filme, o cualquier otro procedimiento de la imagen de una persona, tal y como se recoge en la web de la Asociación de Internautas).

Precisamente esta semana, el conocido portal de vídeos se ha visto envuelto en una polémica en España por la publicación de un vídeo en el que unos desconocidos insultan y se ríen de un niño deficiente.

El portal eliminó el vídeo después de que el padre del joven acudiese a la justicia por considerar que atentaba contra la dignidad de su hijo.

El último y más efectivo recurso, si los primeros no han funcionado, es la denuncia policial, de la que se encargarán el Grupo de Delitos Telemáticos o la Brigada de de Investigación Tecnológica.