Entrada al centro
La expectación rodeó a las alumnas en su retorno a las aulas PATRICIA CHASCO
Los medios de comunicación acompañaron ayer a los alumnos del colegio Severo Ochoa en su entrada a clase, a primera hora de la mañana. La expectación se debía al regreso a las aulas de Nahid y Nawal dos alumnas que hace 10 días abandonaron las clases ante la prohibición del centro de que llevaran el hiyab .

El primer aviso se dio a comienzos del curso, cuando la dirección del colegio prohibió las gorras, los piercings y elementos similares, entre los que también se encontraban el velo musulmán. Establecieron 20 días de adaptación para los alumnos y cuando la medida se materializó las dos jóvenes decidieron dejar de asistir a clase.

"Debe primar el derecho a la educación"


Diez días después, la Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) recomendó que se permitiera el uso del velo, valiéndose de que "debe primar el derecho a la educación", según destacó Juan José León Molina, director del departamento ministerial.

A pesar de que se trata de una medida provisional, las dos jóvenes afectadas confían en que no se les vuelva a prohibir usar el velo, una opción que han tomado "voluntariamente".

El padre de Nahid, Saib Mohamed, recordó "el derecho de las alumnas a cursar sus estudios y a que se respeten sus creencias religiosas".

CONSULTE AQUÍ TODAS LAS NOTICIAS DE CEUTA