Ban Ki Moon, en la conferencia de Marrakech del clima
Ban Ki Moon, en la conferencia de Marrakech del clima. EFE

Después de una semana de reuniones científicas en Marrakech, este martes se ha abierto oficialmente la negociación política al más alto nivel de la primera cumbre del clima de la era post Acuerdo de París con la sombra alargada de la llegada de Donald Trump (conocido negacionista del cambio climático) a la presidencia del país desarrollado más contaminante del planeta.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha querido mostrarse optimista en la sesión inaugural y ha asegurado la acción global sobre el cambio climático "que parecía impensable es ahora algo imparable" para después expresar que confía en que el presidente electo de Estados Unidos no se desmarque finalmente del acuerdo.

En rueda de prensa, Ban Ki-moon insistió: "Espero que (Trump) escuche y entienda la gravedad y urgencia de abordar el cambio climático. Como presidente de los Estados Unidos espero que entienda esto", dijo quien está a punto de dejar el cargo de secretario general de la ONU.

Ban Ki-moon ha añadido que él ha visto con sus propios ojos como "el cambio climático está ocurriendo más deprisa de lo que cabría pensar por el comportamiento humano y por eso debemos cambiar de hábitos". El secretario general de la ONU anunció que aunque ya ha hablado por teléfono con Donald Trump aspira a reunirse en persona con el futur presidente de EE UU para volver a hablar, entre otros temas, del cambio climático.

Horas después, también el presidente de Francia, François Hollande, pedía desde Marrakech a Donald Trump que respete los compromisos adquiridos en París el año pasado. Hollande le ha recordado que debería hacerlo "por el bien de la economía de su país y de los habitantes de EE UU".

Con más de cien naciones adscritas ya a los compromisos de París, presidentes y jefes de Estado se reúnen en la ciudad marroquí hasta el viernes. Para ese día se espera la declaración de Marrakech que, además de celebrar la entrada en vigor del Acuerdo de París, deberá poner fecha a las revisiones de los compromisos de reducción de emisiones de gases contaminantes e impulsar el llamado Fondo Verde del Clima, que obliga a las naciones desarrolladas a ayudar a las más pobres en la lucha contra el cambio climático. De Marrakech se espera, en concreto, que se pase "de las palabras a la acción". Tal es el lema de la cumbre.

Espero que (Trump) escuche y entienda la gravedad y urgencia de abordar el cambio climáticoComo representación española, a la apertura de la Conferencia de las Partes (cop 22) ha asistido el presidente Mariano Rajoy, aunque no ha tomado la palabra en el plenario.

Marcando premura a los líderes, en los últimos días se han dado a conocer informes que indican que el mundo camina en la dirección contraria a los acuerdos de París. Los científicos aseguran que vamos camino de 2,9 grados a 3,4 grados más este siglo, mucho más del límite de dos grados que se marcaron las naciones hace un año.

Respecto a la emisión de gases contaminantes, el planeta vivió en 2015 un estancamiento, en gran parte por la disminución de la quema de carbón en China.

La ONU también ha dado a conocer otro estudio que calcula que el coste de la adaptación al cambio climático solo en los países en vías de desarrollo podría ascender a 300.000 millones en 2030 y hasta 500.000 millones de dólares en 2050, cinco veces lo inicialmente estimado.

"El mundo ha prometido ayudar a los países en vías de desarrollo con los efectos del cambio climático, como inundaciones o elevaciones del nivel del mar", recordó en Marrakech Erik Solheim, enviado de Naciones Unidas. "Debemos mantener la promesa y redoblar esfuerzos".

Las asociaciones ambientalistas están vigilando de cerca la efectividad de la cumbre de Marrakech. Amigos de la Tierra, por ejemplo, reclama a los gobiernos presentes en Marrakech que aprovechen la reunión de alto nivel de esta semana para presentar un plan concreto para 2018, que incluya qué medidas se están tomando para cumplir con todas las partes del Acuerdo de París, tales como recortes de emisiones, financiación, transferencia de tecnología norte-sur y medidas de adaptación. También están pidiendo a España gestos de acción, como una ley de cambio climático eficaz.

La reivindicación para España: Ley de Cambio Climático

Para el eurodiputado de Equo, Florent Marcellesi, que está siguiendo la cumbre en Marrakech, "el cambio climático no es un cuento chino como dice el señor Trump, es una amenaza real indiscutible, y como tal, el gobierno de Rajoy debe tomárselo en serio, poniendo en marcha cuanto antes una necesaria ley de cambio climático que permita cumplir con los objetivos que nos marcamos en París. España debe comenzar sin demora la transición energética hacia un modelo más limpio, justo y sostenible. Tras años de políticas nefastas para el clima, en Cop22 Rajoy debe dar un paso más allá de las buenas palabras y demostrar que su compromiso en la lucha contra el cambio climático es creíble."

También en clave nacional, el portavoz de Equo en el Congreso Juantxo López de Uralde recordó que "el verdadero compromiso contra el cambio climático se debe manifestar en un cambio en la política energética y las acciones del gobierno no han hecho otra cosa que lastrar nuestra política energética". "El Gobierno debe ponerse a trabajar de verdad por una política energética para la gente y que reduzca las emisiones, que ponga como horizonte un escenario 100% renovable y el abandono progresivo de los combustibles fósiles" ha declarado López de Uralde.