El caracol gigante y otras especies invasoras que siguen desequilibrando la naturaleza

Ejemplar del caracol gigante africano (Achatina fulica).
Ejemplar del caracol gigante africano (Achatina fulica).
YURI YASHIN / EFE

¿Qué hace un caracol africano en Toledo? Puede parecer curioso, propio de una película de ficción, incluso provocar la risa. Nada más lejos de la realidad. Este ‘inofensivo’ molusco es un voraz destructor, portador de parásitos, un peligro allá donde llega: para el ecosistema, la economía y la salud pública. Y no es el único. El caracol gigante africano forma parte de las más de 300 especies exóticas invasoras que se reproducen fueran de su hábitat y amenazan al equilibrio (otras ya lo han roto) de la biodiversidad española.

La voz de alarma por el caracol africano llegó hace unos días desde Toledo, donde autoridades detectaron que numerosos ejemplares eran regalados como mascotas a través de internet, pese a estar prohibida su tenencia por ser hospedador de parásitos que pueden provocar meningoencefalitis eosinofílica y angiostrongiliasis abdominal.

Como este animal, en Europa se han catalogado más de 12.000 especies invasoras, un número que ha aumentado un 76% desde la década de los 70, según datos de la Comisión Europea. Su presencia, tanto por el daño como por su control, cuesta más de 23.000 euros al minuto. Y, según expertos, la falta de coordinación entre administraciones no son efectivas para prevenir –antes que lamentar – la expansión de estas especies que luchan por la superviviencia fuera de su hábitat, sin entender de fronteras.

Estos invasores (mamíferos, anfibios, reptiles, peces, invertebrados, plantas o microorganismos) son la segunda causa de pérdida de bioversidad a nivel global y de aproximadamente el 40% de las extinciones ocurridas en los últimos cinco siglos. Una catastrofre que tiene un único culpable: la mano del hombre.

En España estiman que cada semana puede haber una nueva especie invasora, sin embargo apenas hay casi 200 catalogadas en la lista negra del Gobierno.

De linda mascota a catástrofe medioambiental

Theo Oberhuber, responsable de Conservación de la Naturaleza de Ecologistas en Acción, señala las principales vías de entrada de estas especies exóticas: el comercio y la importación de materiales desde otros países, el agua de lastre, la caza y la pesca, el cambio climático o la tenencia de algunas como mascotas. Esta última vía es uno de los motivos más llamativos. Mapaches, tortugas o cotorras argentinas son algunos de las que, sin pensar en las consecuencias para la salud, el entorno o el propio animal, el hombre los intenta domesticar. Los daños en algunos casos han sido catastróficos.

"Se compran para tenerlas en casa, se cansan de ellas, y a veces, pensando que le hace un favor al animal, deciden soltarlo", indica Oberhuber.

De acuerdo a Laura Capdevila-Argüelles, bióloga y Coordinadora del Grupo Especialista en Invasiones Biológicas (GEIB), el mapache es uno de los animales usados como mascotas que más problemas ha ocasionado, sobre todo en la Comunidad de Madrid y Guadalajara.

Y cómo prevenir. Tanto el experto de Ecologistas en Acción como la biologa de la GEIB consideran que hacen falta más leyes y normativas que planten cara a este problema.

"Las  medidas  nacionales  en  vigor  son  demasiado fragmentarias para ser eficaces: un país o región  puede  tomar  medidas contra una determinada especie, pero si su vecino no lo hace el problema volverá a aparecer", advierte Capdevila-Argüelles.

"La prevención es lo que falla en España y lo que nos diferencia con respecto a otros países como Australia o Nueva Zelanda, de los que estamos a años luz en esta materia. Debe ser la primera línea de defensa. El 95% de las actuaciones contra estas especies se producen cuando ya tenemos el problema. Falta avanzar mucho a nivel preventivo", subraya la bióloga. El caso más destacado fue el del mejillón cebra que dos años antes de que empezara su proliferación se avisó de su presencia.

"Después era imposible de frenar su expansión", indica la coordinadora de la Geib. Hoy cuesta a las autoridades 2 millones de euros anuales y  pueden tener una densidad de hasta 750.000 individuos por metro cuadrado.

En cuanto a las comunidades españolas más afectadas, la experta manifesta que las bañadas por el Mediterráneo son las zonas más sensibles, así como las islas. El motivo principal, las temperaturas suaves hacen más fácil el hábitat para numerosas especies.

Los animales 'invasores' más destacados en España

Avispa asiática


Desde que se localizara en  2010 en Navarra, se ha ido extendiendo y poniendo en peligro la actividad apícola por su capacidad depredadora . Su potente veneno acaba con abejas y otros polonizadores.

Caracol gigante africano


Puede superar los 10 cm y tiene un gran efecto devastador sobre los cultivos por ser transmisor de parásitos peligrosos para la salud humana. En España se ha detectado en Andalucía y Castilla la Mancha.

Cotorra argentina


Supone una gran amenaza para los cultivos y la salud. Se han instalado masivamente en ciudades como Málaga,  Sevilla, Barcelona o Madrid por la suelta tras ser utilizada como mascota.

Mapache común


Llegó de la mano  de  la industria peletera y por su uso como mascota. Se localiza en regiones como Madrid o Guadalajara. Pese a su aspecto entrañable es transmisor de la rabia o virus del nilo y puede atacar al hombre.

Mejillón cebra


Tiene una gran capacidad reproductora y está presente en la Cuenca del Ebro, Júcar o Guadalquivir. Su proliferación genera graves problemas ambientales y sociales.  Lo daños se estiman en dos millones de euros anuales.

Mosquito tigre


Es el más problemático a nivel sanitario y se encuentra en 540 municipios del país. Es transmisor de 22 enfermedades como el chikungunya, una patología de la que ya se han dado brotes en España.

Trucha arcoiris


Este pez de río domina a las especies autóctonas. Su inclusión en el catálogo de especies invasoras por orden del Tribunal Supremo ha generado una gran polémica entre industria y ecologistas.

Visón americano


Está presente en gran parte de la mitad norte de la penísula. Su presencia amenaza a un numerosas especies autóctonas, como el visón europeo, al que incluso puede llegar a depredar y está en peligro de extinción.
Mostrar comentarios

Códigos Descuento