Reino Unido
Ubicación de la localidad británica de Blackpool. GOOGLE MAPS

Una mujer ha sido condenada a un año de cárcel por abandonar en un parque al bebé que cuidaba para ir a emborracharse. Los hechos tuvieron lugar este verano en la localidad británica de Blackpool, según recoge el Daily Mail.

Julie Gill, de 44 años, dejó sola a la niña de once meses en su cochecito para ir a reunirse con un amigo en un pub. El diario apunta que la mujer, que ya había estado bebiendo vodka en su casa, continuó alcoholizándose hasta la madrugada. A las cuatro despertó a un vecino gritando que había perdido las llaves de casa.

La pequeña fue encontrada a las 7.30 horas del 24 de julio por un hombre que paseaba a su perro. El cochecito se encontraba tirado, con la bebé dentro, que carecía de abrigo, zapatos o manta. "Podía haber sido secuestrada, atacada por algún animal o haber muerto", sentencia el juez.

La Policía dio con Julie a través del contenido de una bolsa hallada junto al cochecito. La mujer afirmó a los agentes que creía haber sido atacada y que no recordaba nada desde que salió del bar. Después agregó que la niña estaba siendo cuidada por otra mujer.

La Justicia la considera culpable de un delito de crueldad infantil.