Búsqueda de Madeleine
Los McCann, junto a carteles en los que se ve la foto de su hija. 20minutos.es
La investigación sobre el secuestro de la niña Madeleine McCann parece haber dado un nuevo giro, según informa la prensa británica citando al diario portugués 24 Horas.

Aparentemente, los detectives portugueses que trabajan en la investigación, y que están bajo el mando de un nuevo responsable, Paulo Rebelo, director nacional adjunto de la Polícia Judiciária (PJ), una vez que el anterior fuera destituido, poseen pruebas que contradicen la versión dada por los padres de Madeleine sobre los sucesos ocurridos la noche del secuestro.

La Policía cree, como informa el diario portugués, que Madeleine no habría estado acompañada únicamente esa noche de sus dos hermanos gemelos (Sean y Amelie, de dos años de edad), sino también de los hijos de otros siete amigos británicos que también veraneaban con los McCann y con los que cenaron unas tapas en el Club Ocean en Praia de la Luz.

El periódico portugués también arroja dudas sobre la declaración de uno de los amigos de los McCann, que afirmó que se había ausentado durante 25 minutos durante la cena de esa noche (de 9.35 pm a 10pm, más o menos en el mismo tiempo en que se produjo el secuestro de la niña) para acercarse a comprobar el estado de su hija enferma.

El amigo de los McCann declaró a la Policía que su hija vomitó y que él se vio obligado a pedir que se le cambiaran las sábanas, versión que ha sido desmentida por el personal del Club, quien no recuerda que nadie les pidiera el cambio de sábanas aquella noche.

Sigue sin explicarse la presencia de sangre

Las contradicciones refuerzan las sospechas de la Policía portuguesa, que considera que los padres están directamente relacionados con la desaparición de la niña, especialmente después de que se descubrieran restos de sangre en el apartamento de los McCann y en el coche que alquilaron durante su estancia en Portugal.

Los padres de niña británica siguen insistiendo en que la sangre podría haber llegado al Renault Scenic que alquilaron 25 días después de la desaparición de Madeleine por una simple transferencia de la ropa de su hija que recogieron cuando abandonaron el hotel y se trasladaron a un nuevo apartamento.

Para probar la veracidad de su historia, han contratado a su propio equipo forense, que tiene como objetivo demostrar que las muestras de sangre no están relacionadas con la desaparición de la pequeña.