Los clientes de algunos establecimientos donde se incumple la ley antitabaco no han tenido pelos en la lengua a la hora de denunciar.

Desde el pasado 1 de enero de 2006, cuando entró en vigor la ley antitabaco, Sanidad ha registrado un total de 156 reclamaciones, según los datos que manejan en Conselleria. Las más frecuentes han sido por la mala señalización del local, es decir, porque no se especificaba si se podía fumar o no, por venta ilegal de tabaco y por encenderse un pitillo donde estaba vetado.

De estas 156 reclamaciones, 54 ya son sanciones firmes, siempre según Sanidad. En concreto les han caído multas a 11 establecimientos mixtos, es decir, hornos y cafeterías, a 37 bares y restaurantes y a 6 comercios.

Las sanciones han oscilado entre los 30 y los 600 euros para las 30 que han sido de carácter leve, y entre los 601 y los 10.000 euros para las 24 que han sido de carácter grave.

Desde la Asociación Valenciana de Consumidores, su presidente, Fernando Móner, valora positivamente la ley antitabaco: «Mucha gente ha dejado de fumar y los restaurantes se han concienciado más. Las multas que han puesto son muy pocas, y eso es bueno».

Entrevistados en Ruzafa

Irene Romaní Romero. Auxiliar administrativa, 54 años, fuma.
«Me parece fatal la nueva ley porque no me gustan las prohibiciones de ningún tipo. Cada uno tiene que ser
responsable de sus actos y sus ideas, pero nunca se debe perder la educación».

José Luis Sánchez Navarrete. Guardia Civil. Tiene 28 años, es fumador.
«Mucha gente se salta la ley a la torera. Cuando vemos alguna irregularidad, avisamos al dueño, pero luego todo sigue igual. Las inspecciones deberían ser mucho más duras y más frecuentes».

Marta Turégano Cortinas. Estudiante, tiene 19 años, no fumadora.
«Estoy a favor de la ley antitabaco porque así se ha conseguido reducir bastante su consumo. Creo que cada vez se fumará menos y se podrán reducir enfermedades como el cáncer en el futuro».