Los autobuses urbanos de Málaga están entre los mejores del país, pero «la puntualidad deja mucho que desear»: uno de cada cuatro buses llega tarde a la parada incumpliendo la frecuencia que anuncia la marquesina.

Así lo recoge un estudio de la revista Consumer entre 300 líneas de 18 ciudades. En la capital se inspeccionaron 20 y la EMT sólo suspende en impuntualidad, pese a que los técnicos (dejaron ir uno y esperaron el siguiente) midieron como retraso a partir de los cinco minutos de la hora anunciada, debido a lo variable del tráfico. Hubo un autobús, incluso, que llegó a los 16 minutos de retraso.

La EMT lo achaca a que un problema en un punto de la ciudad afecta a toda la red de transporte

La EMT lo achaca a que la capital sólo dispone de una conexión este-oeste a través de la Alameda, por lo que es «muy frecuente» que un problema en un punto afecte a toda la red de transporte. Aseguran que la marquesina sólo refleja la frecuencia en hora punta, y en sus mediciones por GPS se cumple el horario de paso por encima al 85%.

Exceptuando la puntualidad, los usuarios están satisfechos con casi todo: el 82% considera que las diferentes zonas y barrios están bien conectados. Y lo mejor valorado es el confort en el viaje y la información al usuario, que obtuvo de las notas más altas frente al «aceptable» de media nacional.

También se valora la accesibilidad, que el precio del billete (un euro) roza la media, la antigüedad de la flota (cuatro años y medio) y que el 90% de los apeaderos dispone de marquesinas y bancos.

"Espectacular" mejora desde 2003

Según Consumer, resulta llamativa la «espectacular mejora» que ha experimentado el servicio de autobuses urbanos de Málaga respecto a 2003. Entonces se realizó un estudio similar y la calificación que obtuvo fue de «mal» frente al «muy bien» que obtiene en éste. De hecho, esta nota es una de las mejores valoraciones del estudio, ya que supera al «bien» que se obtuvo de media entre las 18 ciudades analizadas.