Moscovici
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, presenta las previsiones económicas de otoño para la eurozona. EFE/Olivier Hoslet

La confianza y la tranquilidad con España que el ministro De Guindos ha pedido esta semana durante sus reuniones en Bruselas y en Estrasburgo no han tenido la respuesta esperada en el Ejecutivo comunitario.

Las Previsiones de Otoño de la Comisión Europea han elevado a 7.700 los millones que deben ajustar las cuentas públicas españolas el próximo año. Son dos mil más que los 5.500 admitidos por España en el borrador presupuestario enviado a mediados de octubre. Es decir, empeora los recortes que debe anunciar el Gobierno en las próximas semanas, tras dejar atrás su estatus 'en funciones.

Bruselas mantiene que la economía española crecerá un 2,3% el próximo año. Un crecimiento más liviano que en 2016 —Bruselas eleva seis décimas su previsión para este año, al 3,2%— que situaría el desfase presupuestario en el 3,8% del PIB. Un agujero de siete décimas por encima del 3,1% comprometido con Bruselas. Y dos décimas más que la última estimación del Gobierno.

Año 2016 2017 2018
Previsión España UE España UE España UE
Crecimiento PIB 2,9% 3,2% 2,3% 2,3% % 2,1%
Déficit Público -4,6% -4,6% -3,6% -3,8% -% -3,2%
Tasa de paro 19,9% 19,7% 17,9% 18% % 16,5%
Deuda pública 99,1% 99,5% 99% 99,9% 99% 100%

Fuente: Elaboración propia / (*) Se revisará en breve al alza

El mensaje que la Comisión envía a España, manteniendo la misma previsión de crecimiento para 2017 que ya estimó en julio, es que no descargue el ajuste estructural tan solo en el crecimiento económico, sino que aplique ajustes bien por el lado del gasto (recortes) o de los ingresos (más impuestos).

Y es que Bruselas ya escuchó anteriormente por parte del Gobierno ese mantra de que se infravaloraba desde Europa el crecimiento español y que la mayor actividad prevista traería más ingresos y enjugaría el déficit público. Así se trasladó por el Ejecutivo español insistentemente el año pasado... y al final el déficit acabó siendo nueve décimas mayor (5,1%) al límite que se impuso desde la CE (4,2%). Un desfase que apunto estuvo de costarle una multa de 2.000 millones a España y que aún puede significarle la congelación del 50% de los fondos estructurales de 2017.

El ministro español de Economía, Luis De Guindos, explicó ayer que cumplir con el déficit "no admite regates" pero, pocas horas antes, el Gobierno había insinuado que España crecería varias décimas por encima de ese 2,3% y eso rebajaría los 5.500 millones —cinco décimas de PIB— en ajustes. Así que Bruselas ha empeorado ahora la foto. No son cinco décimas de desvío. Son siete. Y de crecer más de ese 2,3%, nada.

Guindos rebate a Bruselas: "La desaceleración no será tan intensa"

"La Comisión es cauta y prudente, pero la desaceleración no va a ser tan intensa como la pintan ellos porque vamos a entrar en 2017 con una inercia de crecimiento intenso", ha señalado De Guindos tras conocer el informe, que estima un crecimiento "del 2,5%" para el próximo año.

"El crecimiento en España ha superado de nuevo las expectativas en los últimos trimestres", apunta la Comisión Europea en el informe sobre la situación económica de España para este año. Pero ese avance, dicen, se "suavizará" en 2017. Y el motivo es que los vientos de cola van a dejar de soplar tan fuerte como antes: el consumo privado se ralentizará, el petróleo no será tan barato y la política de intereses bajos agota su efecto.

España, de este modo, será para Bruselas el único país de la eurozona con un déficit público superior al 3% en 2017. "Esperamos que cumpla a tiempo", ha señalado el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, durante la presentación de las previsiones de otoño. "Celebro que vayan a actualizar su presupuesto lo antes posible y asumo que permitirá lograr los objetivos que compartimos", ha añadido.