¿En Valladolid conducimos mejor que en el resto de Castilla y León o los policías y los guardias hacen más la vista gorda? No hay una explicación concreta, pero aquí, donde hay más kilómetros de grandes carreteras y con más personas con carné, es en proporción donde menos puntos hemos perdido.

Según los datos de la Dirección General de Tráfico , 6.780 vallisoletanos tienen el carné tocado, un 2,3% del total de conductores, mientras que en el resto de la región la media es del 4,5%.

Casi la mitad de puntos que perdemos es por exceso de velocidad

Si nos comparamos con otras provincias las cifras son aún más llamativas. En León, con un censo de conductores similar, han perdido puntos el doble de conductores (12.926) y en Palencia, Soria y Segovia, con menos gente, se multiplica por tres y por cuatro el porcentaje de infractores.

 

El 43% de los vallisoletanos que han perdido puntos fue por correr más de la cuenta (2.921) y otro 20% por no llevar puesto el cinturón de seguridad (1.319). El móvil tocó el carné a 663 conductores y el alcohol a otras 607 personas.

Ocho pueblos no restan

De los once pueblos con policía local con competencias en tráfico, sólo tres -además de la capital- ya quitan los puntos a los infractores: Medina del Campo, Arroyo y Boecillo.

En otros seis (Simancas, La Cistérniga, Laguna, Tordesillas, Íscar y Tudela) están en periodo de pruebas para instalar el programa informático y hay dos, Medina de Rioseco y Peñafiel, que no han hecho nada.

Los nuevos radares estarán en el cruce de la Pedraja, la circunvalación de Íscar y en Tudela (N-122)

Nuevos radares a la vista

El cruce de la Pedraja de Portillo (N-601), la circunvalación de Íscar (CL-112) y la N-122, a la altura de Tudela de Duero -donde termina la autovía- son los tres lugares elegidos en Valladolid para nuevos radares . Todos coinciden con puntos negros. Ahora, Tráfico está examinando las condiciones técnicas para su instalación, previsiblemente antes de fin de año.

Valladolid mejora los datos de siniestralidad tras el plan de choque

Después de los malos resultados de 2006, Valladolid ha logrado corregir los datos de siniestralidad en las carreteras con tres accidentes graves y 12 víctimas mortales menos en el mismo periodo de este año.

El delegado de Gobierno, Miguel Alejo, afirmó que ha surtido efecto el plan de choque, con más guardias en las carreteras y controles, para frenar las malas cifras de Valladolid.

En el resto de la región se mantienen los mismos datos que en 2006, con 235 personas que han perdido la vida en las carreteras. Las provincias donde más aumentó la siniestralidad fueron León, Ávila y Palencia.

Uno de los datos más preocupantes es el incremento de los motoristas que han perdido la vida: de 26 a 34 en los nueve primeros meses del año. El 80% fallecieron durante los fines de semana y el 60% circulaban demasiado deprisa.

El último motorista murió ayer en León. Tenía 24 años y chocó contra una furgoneta de reparto en la localidad de Onzonilla cerca de una gasolinera.