Belén Rueda en la presentación de El orfanato
Belén Rueda en la presentación de El orfanato JORGE PARÍS
Belén sube, baja, atiende al teléfono, la maquillan, la peinan, vuelve a subir, vuelve a bajar... Y por el camino va haciendo comentarios generosos a todo aquel con el que se encuentra. Está como una niña con zapatos nuevos. Contenta, satisfecha y muy agradecida.

¿Feliz con Laura, su personaje en El orfanato?

Mucho, es el personaje que toda actriz quisiera que le tocase, y eso es de agradecer.

¿Lo ha pasado mal con tanta responsabilidad?

Eso me lo preguntan mucho, pero no. Lo pasas mal cuando no tienes trabajo, pero no cuando te llega una cosa así. En estos momentos sólo se puede estar agradecida.

¿Cómo es Laura?

Es un personaje muy completo con un a evolución psicológica tan real que se aleja mucho de los tópicos del género de terror.

Es cierto que da más miedo ella que los fantasmas.

(Risas). Claro, no sólo hay gritos de miedo a los fantasmas, es el miedo a sí misma, al descubrir que la cabeza se le está yendo.

¿Ha tenido usted alguna vez miedo de sí misma?

No soy muy miedica, aunque le tengo pavor a la enfermedad, más que a la muerte.

Pues tiene usted pose de valiente.

(Risas). ¿Sí? No soy valiente. Aunque lo cierto es que si me gusta algo, digo que sí, aunque luego me entre el miedo. No soy valiente.

No soy valiente. Aunque lo cierto es que si me gusta algo, digo que sí, aunque luego me enre el miedo

Ahora la tratan como la su-perestrella del cine español. ¿No da coraje que la traten distinto siendo usted la misma de siempre?

Eso lo dices por lo de la tele y demás... ¿no?

Claro, usted era la misma cuando hacía Los Serrano, pero parece que empezó a ser actriz con Mar adentro.

Eso es porque se minusva-_lora mucho la televisión. Lo que no saben es que en la tele se aprende muchísimo y hay muy buenos profesionales allí.

¿Descarta volver a la tele?

No es que lo descarte, es que me gustaría volver a hacer tele, como también quisiera seguir con el teatro.

¿Qué es lo que peor ha llevado del rodaje?

Rodar fuera de casa. A mí me gusta terminar de trabajar y llegar a mi casa y poder ser Belén. En este caso tenía muy presente al personaje porque nos quedábamos a dormir en Asturias, claro.

¿Es por eso que ha adelgazado tanto?

No. He adelgazado por la película. Decidimos que tenía que adelgazar para hacer más real el momento que estaba viviendo el personaje. Lo que no tenían en cuenta es que grabando en Asturias es muy difícil adelgazar con esas comidas tan ricas (carcajada).

Bayona contaba que estaban muy sugestionados y pasaron miedo al rodar.

¡Hombre, claro! Si se pasaba todo el día dándome sustos (carcajada). Yo ya se lo pedía y todo porque así me metía en el personaje.

Bayona se pasaba todo el día dándome sustos. Yo ya se lo pedía y todo porque así me metía en el personaje.

¿Cuál fue el peor susto que se llevó?

El peor fue en la cama con la pierna escayolada. Me dejaron en la cama mientras ellos se preparaban para rodar. Yo estaba tan cansada que me quedé dormida. Los demás empezaron conmigo dormida y Juan José golpeó dos tablas de madera que me dieron un susto de muerte. Primero sentí que me moría y luego llegó la vergüenza de ver cómo todos me habían visto dormida (risas).

Ya está trabajando en su próxima película...

En abril empiezo una película producida por Alejandro Amenábar, con guión de Daniel Sánchez Arévalo, que dirigirá un director novel que se llama Óscar Santos.