La huelga parcial de buses urbanos ha arrancado con las paradas llenas de usuarios y con muchas frecuencias rotas, aunque sin apenas incidentes ni demoras excesivas, salvo en algunas líneas.

Los paros, que se prolongarán hasta el próximo 15 de octubre a primera hora de la mañana (de 5 a 8 h) y por la noche (de 20 a 23h y desde la medianoche hasta las tres de la madrugada), fueron secundados por el 100% de los conductores, según indicó el presidente del comité de empresa de Tuzsa, Javier Anadón.

Sin embargo, los servicios mínimos dispuestos por el Ayuntamiento, que ascienden hasta el 66% de la flota en las líneas ordinarias y del 100% enm las especiales de fiestas, contribuyeron a atenuar las afecciones de la huelga.

Los principales problemas los sufrieron los trabajadores de primera hora de la mañana y los usuarios de la noche, que padecieron demoras de más de 15 minutos en muchos autobuses. Las líneas 25 ó 38, que pasan por Interpeñas, no daban abasto para recoger a todos los usuarios que se agolpaban en las paradas. Algo similar sucedió por la noche en el centro, en las 33, 30 ó 40.