Jaled Al Masri
Jaled Al Masri, el alemán que demandó a la CIA por torturas. Shawn Thew/EFE

El Tribunal Supremo de Justicia de Estados Unidos ha puesto fin a la reclamación del alemán de origen libanés Jaled Al Masri, quien ha alegaba que había sido secuestrado y torturado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Secretos oficiales

El Tribunal decidió que no revisará la decisión de tribunales inferiores que habían desechado la demanda de Al Masri con el argumento de que el procesamiento expondría secretos de Estados Unidos.

El Gobierno quiere esconder el programa de sus detenciones por todo el mundo
El caso de Al Masri mostró algunos aspectos del programa secreto por el cual el gobierno de Estados Unidos, en el marco de su guerra global contra el terrorismo, ha capturado, retenido y trasladado a cientos de hombres a diferentes países para interrogarlos.

La Administración Bush, aunque jamás ha admitido públicamente que Al Masri estuviese detenido por sus agentes, alegó ante tribunales que si no se impedía la demanda legal quedarían a la luz secretos de seguridad nacional.

Cinco meses de detención

Al Masri, nacido en Kuwait en 1963, tenía pasaporte alemán y orígenes libaneses. Carpintero de profesión, fue detenido en 2003 por la policía macedonia que, según su testimonio, le entregó a la CIA.

Siempre de acuerdo con su versión, fue trasladado a Afganistán donde durante cinco meses habría sido retenido y torturado. Durante el proceso, en el que pedía una compensación de 75.000 dólares, ha estado apoyado por la Unión de Libertades Civiles (ACLU, en sus siglas en inglés).