Las calles del centro zaragozano se han llenado durante la celebración de las Fiestas del Pilar de puestos ambulantes de artesanía, tejidos, y alimentación para disfrute de los turistas y de los propios zaragozanos. Desde el pasado fin de semana cerca de 400 emplazamientos callejeros ocupan la Gran Vía, Fernando el Católico, la Plaza de los Sitios, Independencia y la calle Moret con muestras variadas de arte, tanto para los ojos como para el paladar.

Así, en la Plaza de los Sitios hay 42 puestos de alimentación en los que se puede degustar y comprar un amplio surtido de productos tradicionales, como queso, embutido de caza, patés, orujo casero o miel. Allí también hay instados 52 stands de artesanía procedentes de todo Aragón .

En el Paseo de la Independencia se han concedido un centenar de permisos a retratistas y caricaturistas y no faltarán tampoco las interpretaciones musicales al aire libre y la venta de bisutería.

La Gran Vía vuelve a ser un año más el lugar reunión de comerciantes. Cuenta con 135 casetas, de las cuales 94 corresponden a vendedores residentes en Aragón. Algo más arriba, en la avenida Fernando el Católico se han instalado ya las representaciones de las casas regionales con sede en la ciudad. Todas ellas cuentan con una variada muestra gastronómica para que los visitantes puedan degustar los sabores de todos los rincones del país.

Y los que se decanten por los platos típicos aragoneses también encontrarán su espacio en la Carpa del Ternasco de la calle Moret, un recinto prefabricado de unos 1.000 metros cuadrados que cuenta con actuaciones musicales y de animación. En el interior disponen de un servicio de restaurante donde la materia prima es el ternasco, tanto en bocadillos (de 4 a 5.50 €), como en raciones (de 5 a 9,50€) o platos precocinados listos para llevar (4,50 €). También se podrán degustar postres típicos aragoneses y vino de la región (la copa 1,50 € y la botella a 7.50€).