Pazo de Meirás
Fachada principal del Pazo de Meirás, una de las propiedades de la familia Franco. EFE

Los Franco pierden en los tribunales la primera batalla frente a la intención de la Xunta de inspeccionar el pazo de Meirás y evaluar su posible declaración como Bien de Interés Cultural.

El auto obliga a los Franco a permitir la inspección de la Xunta
La Sección 2ª de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del
Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha dictado un auto en el que prima el "interés público sobre el privado" para autorizar a la Xunta a inspeccionar el Pazo de Meirás, en Sada (A Coruña).

El tribunal rechaza así el recurso presentado por los abogados de Carmen Franco Polo que argumentaba perjuicios a la intimidad y apelaba a "inviolabilidad del domicilio".

El turno de los peritos

El auto reconoce a la Administración, en concreto a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Consellería de Cultura, "la apariencia de buen derecho", apoyado en la legalidad vigente, en su pretensión de inspeccionar el Pazo de Meirás para comprobar su estado de conservación como paso previo a su posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).

De continuar la negativa de la familia, la sanción podría alcanzar los 60.000€
Así, la Sala "desestima" la petición de la recurrente de suspender la entrada de un equipo técnico de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural en el Pazo de Meirás con el fin de comprobar el estado del edificio y su entorno y recuerda que, según la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia, el impedir este acto supone una infracción leve y apareja una sanción de hasta 60.000 euros.

Este auto pone fin a una polémica que se ha desarrollado durante todo el verano ante la negativa de la familia Franco de permitir la visita de los peritos. La familia Franco se ve así obligada a abrir las puertas del pazo a la Xunta para que se determine el interés del Pazo, que en caso de obtener una declaración favorable en su catalogación tendría que abrirse a las visitas del público.