Café Central de Viena
El Café Central de Viena tiene más de 150 años de antigüedad. EP

Ha llegado el frío. Pero eso no rebaja nuestras ganas de viajar. Simplemente cambiamos los destinos y las formas. Precisamente el frío hace que algunos lugares nos resulten especialmente acogedores. Ocurre con los cafés. Y puestos a pasar un buen rato en uno de ellos –entre taza y taza, entre charla y charla– mejor elegir un bello café. Estos que siguen son siete de los más atractivos de Europa.  

Café Imperial, Praga
La ciudad de Praga no es solo famosa por su espectacular arquitectura, sino también por la cantidad de cafés históricos que aquí te puedes encontrar. Una de las cafeterías más famosas y apreciadas de la capital checa es el Café Imperial. Situado en el Hotel Art Deco Imperial y con una tradición de más de 100 años, este local ha sido visitado por numerosas personalidades como el escritor Franz Kafka. En la Segunda Guerra Mundial, este café comenzó a ser frecuentado por las tropas alemanas por lo que la ciudadanía checa decidió abandonar este lugar. Pero tras esta época oscura, el hotel y la cafetería recuperaron su esplendor y volvieron a ser aceptados en la ciudad de Praga.

Cuando visites el Café Imperial, sin duda te llamará enormemente la atención su elegante decoración realizada en cerámica y de arte modernista. Todo ello acorde con los mosaicos de sus techos y paredes que crean una atmósfera de lo más relajante y glamurosa. En esta cafetería podrás saborear los platos más típicos de la cocina checa entre los que podemos destacar la tarta de dátiles.

Café Einsten, Berlín
Situada a pocos metros de la famosa Puerta de Brandenburgo, es una de las cafeterías más emblemáticas de la ciudad de Berlín. De finales del siglo XX, este lugar posee un bonito jardín y una decoración de lo más confortable con grandes ventanales desde donde podrás disfrutar de sus fabulosas vistas mientras te relajas leyendo uno de los muchos periódicos que allí te ofrecen (de todos los continentes).

En los últimos años se ha convertido en una auténtica galería de arte. Dentro del local, se expone cada cierto tiempo el trabajo de numerosos fotógrafos internacionales que deciden presentar aquí sus mejores obras. También se organizan regularmente distintas actividades como lecturas y tertulias sobre arte y cultura con personas destacadas dentro de este mundo. El Einsten es famoso por la calidad del café que se prepara, pues lo tuestan ellos mismos. Su plato estrella es el Apfelstrudel, conocido por ser uno de los mejores de la ciudad.

Café New York, Budapest
Si viajas a Budapest, una de las paradas obligatorias debe ser tomarte una rica merienda o un desayuno en la que para muchos es la cafetería más bonita del mundo: el Café New York, un lugar espectacular. Además de un delicioso café, podrás disfrutar de su gran variedad de tartas y dulces húngaros y de otra de sus especiales, el chocolate caliente con nata.

Esta cafetería se inauguró a finales del siglo XIX y está situada en el Hotel Boscolo. Este lugar, que posee una decoración renacentista, parece un auténtico palacio lleno de lujos por lo que es una de las principales atracciones para los turistas. El color dorado predomina en todo el lugar y entre la decoración podemos destacar sus curiosas columnas salomónicas o las pinturas de sus bóvedas que te dejarán totalmente fascinado.

Café De La Paix, París
En París, la ciudad de la elegancia por excelencia, no podrían faltar tampoco las cafeterías más bonitas para tomarse un pequeño descanso. En esta ciudad, destacamos el Café de la Paix, cuyos orígenes se sitúan en el año 1862. Esta cafetería se encuentra en pleno corazón de París, al lado de su flamante Ópera. De hecho fueron inauguradas el mismo día ya que ambas están diseñadas por Charles Garnier. Es por ello por lo que estos dos lugares presentan una arquitectura similar, elegante y de estilo neo barroco.

Pronto el Café de la Paix se convertiría en uno de los espacios más lujosos de la capital francesa debido a que era frecuentado por numerosos intelectuales, artistas o escritores de la talla de Guisseppe Verdi o Émile Zola. Pese a su renovación en el año 2002, el café sigue manteniendo su encanto original y hoy en día se ha constituido como un emblema de la ciudad. Así que no dudes en visitarlo si quieres sentirte como un auténtico parisino de la Belle Époque.

Café Florian, Venecia
En la bella Italia se encuentran algunas de las mejores cafeterías del mundo, pero ahora destacaremos una de las más conocidas del país, el Café Florian en Venecia. Fundada en el año 1720, es una de las cafeterías más antiguas de Italia.

Este lugar no era un café simple y tradicional, sino que se convirtió en uno de los principales puntos de encuentro para todos los ciudadanos venecianos y, como no, para todos sus visitantes, recibiendo a algunas conocidísimas celebridades como Charles Dickens. Hoy en día, el Café Florian conserva el encanto de sus tiempos pasados. Además, se ha convertido en un importante centro cultural donde se celebran incluso algunas exposiciones.

Café Central, Viena
Viena es la ciudad del café por excelencia y si no, ¿quién no conoce el fabuloso café vienés? Para degustarlo, te proponemos una de las cafeterías más emblemáticas de la ciudad, el Café Central, con más de 150 años de antigüedad. Abrió sus puertas a finales del siglo XIX y se convirtió en uno de los puntos de encuentro más importantes entre los intelectuales de la ciudad, recibiendo la visita de Sigmund Freud entre otros.

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, el Café Central cerró y no fue hasta el año 1975 cuando reabrió al público, esta vez en un lugar diferente al original. En vez de situarse en los patios interiores del Palacio Ferstel, se trasladó a la antigua zona de ventanillas de un banco dentro del mismo palacio. En el año 1986 se renovaron finalmente sus lujosos salones y, actualmente, se ha convertido en un lugar de alta reputación por su famoso pasado literario. Aquí, además de poder degustar uno de sus cafés, también podrás encontrar una espectacular variedad de tartas como el struddel o el mousse de chocolate blanco y frambuesa.

Maison Bertaux, Londres
En pleno barrio del Soho londinense se encuentra una de las pastelerías y cafeterías más antiguas de la ciudad, Maison Bertaux, fundada en el 1871 por un parisino que huía de la invasión del ejército prusiano en su ciudad. Podrás identificar este lugar muy fácilmente por su fachada pintada de azul y por sus toldos a rayas blancas y azules. Nada más entrar en este pequeño rincón dulce, te invadirá un agradable sentimiento bohemio gracias a su decoración con telas de tul rosas, lámparas de pared o su particular piano.

No te puedes dejar engañar por su nombre francés, esta cafetería es británica como ninguna, así que no dudes en tomar el típico té de las cinco acompañado de algunas de sus mejores especialidades realizadas artesanalmente cada día, como sus tartas de queso, las tartaletas de crema y frutas o los macarons de coco, entre otros muchos deliciosos dulces.