La Guardia Civil de Tráfico sorprendió en la tarde de ayer al conductor de un microbús de transporte escolar con una tasa de alcohol que superaba casi siete veces la máxima permitida, ha informado hoy el instituto armado.

En el momento del control sólo viajaba la acompañante de los niños
El conductor fue sometido a la prueba de alcoholemia en un "punto de verificación preventivo", en la AC-552, de A Coruña a Cee, en el término municipal de Laracha, y dio como resultado tasas de 1,02 y 1,01 miligramos por litro en aire expirado, cuando la máxima permitida para estos profesionales es de 0,15 mgrs/l.

La Guardia Civil explicó que, aunque en el momento del control sólo ocupaban el vehículo el conductor y la acompañante de los escolares, mayor de edad, el vehículo había hecho anteriormente el servicio de transporte de los pequeños.