La tramitación del proyecto de ley de Memoria Histórica desbloqueada ayer "in extremis" gracias al acercamiento entre el PSOE y la mayor parte de los grupos ya ha dejado las primeras reacciones.

No obstante, las críticas a la norma por parte de algunas formaciones no tardaron en producirse tras conocerse que su tramitación continúa adelante.

Zapatero rememora lo peor de la historia

Para el secretario general del PP, Ángel Acebes, la Ley es un "profundísimo error" y retrata al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que con ella "culmina su ataque a todo lo que representa la Transición".

Según Acebes, la norma pretende "rememorar lo peor de la historia" y de esta manera "olvidar lo mejor", que ha sido la Transición.

En el extremo contrario se situó ERC, formación para la que el texto pactado con CiU, PNV e IU-ICV es una "ley de punto final" para "dejar impunes los crímenes del franquismo", motivos por los que los republicanos catalanes anunciaron que recurrirán la norma ante los tribunales internacionales.

Deja impunes los crímenes del franquismo

Quien sí se felicitó por el "acuerdo básico" alcanzado en torno a la tramitación del proyecto fue el coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, para quien este paso adelante permitirá su aprobación "con seguridad" antes de que acabe la legislatura.

"Globalmente la ley ha cambiado como de la noche al día", subrayó el líder de IU, quien reconoció que la norma no anula de forma automática los juicios franquistas pero sí deroga todo el aparato jurídico de la dictadura y declara "ilegítimos" estos procesos, lo que abre la puerta a una revisión individual de estas sentencias.

En los mismos términos se pronunció sobre este aspecto López Garrido, quien aclaró que la futura ley no anulará las sentencias pero sí hablará de lo sucedido hace 60 años en España y lo considerará "injusto" e "ilegítimo".