Sólo las motos entrarán al centro sin ser multadas
Cámaras sobre un semáforo de la calle Reyes Católicos, en la capital granadina. (Torres)

Si no vive en el centro (estando empadronado en él), no tiene moto, bici o plaza de garaje alquilada o en propiedad, olvídese de llegar al centro de Sevilla con su vehículo cuando se restrinja el tráfico en esta zona. Le quedarán dos opciones: dejar el coche en un aparcamiento del entorno (José Laguillo, Barqueta o glorieta del Cid, cuando estén construidos) o el transporte público.

No obstante, el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, reiteró ayer, durante un desayuno en el Club Antares, que la medida no será problema para vecinos, hoteles o servicios públicos.

Los residentes tendrán que obtener la documentación que acredite su situación. Sus familiares y amigos tendrán «facilidades» para visitarlos si avisan al Ayuntamiento con tiempo. Y los hoteles sólo deberán comunicarle el número de matrícula de los coches de sus clientes.

Vigilancia y multas

Estos trámites serán indispensables para no acabar con una multa, ya que una red de cámaras vigilará todos los accesos al casco antiguo. De este modo, los propietarios de vehículos cuyas matrículas no tengan autorización recibirán una sanción en su domicilio.

El acceso al centro estará principalmente reservado al transporte público (autobús y taxi), pero tampoco habrá restricciones para carga y descarga, motos y bicicletas.

El Ayuntamiento ha optado por este sistema y ha rechazado el modelo de peaje que existe en Londres (Reino Unido) porque no es partidario de actuaciones «que hagan del poder adquisitivo un elemento determinante».

Así funciona en Granada

En Granada hay cámaras para controlar los principales accesos al casco histórico, cuyas calles están restringidas desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche a transporte público, taxis, residentes o turistas que van a los hoteles del centro. Los coches no autorizados que se meten por las calles son captados por las cámaras y les envían la multa a casa. Al llegar a su hotel, a los turistas les piden la matrícula de su vehículo para enviársela a la Delegación de Tráfico del Ayuntamiento y así evitar que les sancionen. En aquellas calles de acceso al centro que tienen carril-bus las cámaras también controlan a los vehículos que lo invaden y les envían la multa a casa.