Futuros ingenieros
Estudiantes de la Facultad de Ingenieros de Bilbao. EFE/ARCHIVO

El porcentaje de mujeres en universidades y escuelas politécnicas raramente supera el 25%, cuando en el conjunto de las titulaciones son más de la mitad y a pesar de que se espera una elevada demanda de profesionales altamente cualificados en el sector tecnológico e industrial en los próximos años. De forma análoga, los datos de empleo indican que las carreras con más futuro laboral son aquellas relacionadas con las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (las llamadas STEM).

Sin embargo, las mujeres todavía parecen resistirse a cursar estas carreras, lo que se atribuye a una combinación de factores entre los que se citan la falta de referentes femeninos en el sector, las expectativas de los padres o estereotipos sociales. Conseguir una mayor presencia de las mujeres en el ámbito tecnológico es el principal objetivo del proyecto “Mujer e Ingeniería”, que la Real Academia de Ingeniería (RAI) ha lanzado con el apoyo de importantes instituciones y grandes empresas del sector.
 
Como señalan el presidente de la RAI, Elías Fereres, y la doctora ingeniera Sara Gómez, profesora de la Universidad Politécnica de Madrid, la resistencia a las carreras tecnológicas no se debe a una menor habilidad o a conocimientos adquiridos, sino más bien a la confianza y a la forma de enfrentar los retos. “Mujer e Ingeniería” nace con la intención de convertirse en un proyecto estructural de la Real Academia de Ingeniería, de forma que vertebre todas y cada una de sus muchas actividades para impulsar y dar a conocer la labor de la ingeniería española.

El proyecto no sólo trata de despertar el interés de niñas y jóvenes por los estudios de ingeniería y arquitectura sino de acompañarlas, apoyar su incorporación a este entorno profesional y ayudar en su promoción hasta puestos de responsabilidad y alta dirección. De esta forma, la RAI coordina con todos los agentes posibles una acción estratégica para disolver la “brecha de género” en ingeniería. Una estrategia que va desde la motivación para fomentar las vocaciones en estudios STEM hasta la visibilidad de las profesionales de la ingeniería y el salto al liderazgo tecnológico.

La resistencia no se a una menor habilidad o a conocimientos adquiridosComo un anticipo del trabajo que se quiere hacer, la Real Academia ha elaborado un vídeo en el que participan niñas, estudiantes y profesionales de la ingeniería, que se utilizará en colegios e institutos para motivar a las estudiantes y que se difundirá a través de las redes sociales para fomentar el acercamiento de las niñas a un mundo hasta ahora mayoritariamente masculino. En colegios e institutos está previsto también el desarrollo de talleres, charlas de concienciación para padres o metodologías para profesores que empezarán en nueve centros de la Comunidad de Madrid y se extenderán a otras comunidades autónomas.

Otra de las actividades consistirá en un programa de mentoring para alumnas de ingeniería, que comenzará en la Universidad Politécnica de Madrid y en la Universidad Carlos III de Madrid y que luego se extenderá a otras universidades y escuelas politécnicas. Con el apoyo de una red de profesionales cualificadas, consistirá en un plan de acompañamiento, asesoramiento y apoyo en dos niveles, el de las estudiantes recién llegadas a la universidad y el de las que están a punto de finalizar sus estudios y avanzar hacia el entorno profesional.