El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) aseguró ayer que el precio de los pisos de segunda mano está inflado entre un 20 y un 30%, por el crecimiento del sector en los últimos años.

Su presidente, Pablo Gestoso, afirmó que se tasan las viviendas por encima del precio del mercado. Este hecho ha provocado que muchos particulares tarden más de un año en vender su casa, ya que piden más dinero de lo que en realidad cuesta.

«Si se pone un precio real en tres meses debe venderse», subrayó. Además, recalcó que sólo 30 de las 450 inmobiliarias que hay en Valladolid tienen personal especializado colegiado, informa EP.