El Hospital La Fe de Valencia ha realizado por primera vez en España una operación complicadísima (sólo se habían hecho tres hasta la fecha): fragmentar un corazón para operarlo y luego volver a reconstruirlo. La paciente, una niña de tres años, sufría una compleja cardiopatía congénita consistente en que tenía cambiada la posición natural de las relaciones entre los ventrículos y las arterias del corazón. Este tipo de malformación cardiaca, que afecta a unos dos niños de cada 1.000, provoca que exista una disminución de la oxigenación sanguínea con la consiguiente coloración azul de manos, labios y cara.