Entre aplausos y abucheos. Así recibía ayer José Luis García Rufino (PA) el bastón de mando de la Alcaldía de Purullena, tras prosperar la moción de censura respaldada por los andalucistas y el PSOE en contra del, hasta ayer, primer edil del municipio –del PP–.

Rufino se alzaba con el sillón presidencial gracias a los cuatro votos del PA y los dos del PSOE, frente a los cuatro del PP. La moción se sustentaba en la situación de «ingobernabilidad» –al no tener la Alcaldía apoyo mayoritario–, entre otros motivos. Por su parte, el alcalde saliente, Francisco Tejada, (PP) defendía su gestión en los pocos meses «que me han dejado trabajar».