En el juicio que comienza este miércoles y continuará el jueves, Fiscalía pide cuatro años de prisión para la mujer, seis para su actual pareja por planificar el robo y trece años para cada uno de los cuatro hombres ejecutores.

En su escrito, el fiscal asegura que la mujer ideó el plan sospechando que su exmarido tenía muchos más ingresos dinerarios de los que había declarado en el procedimiento de divorcio y que no pagaba la pensión de alimentos estipulada por sentencia judicial para sus hijas, a pesar del nivel de vida que veía que él disfrutaba.

"Con ánimo de venganza por la mala relación que mantenían ideó un plan para que su exmarido fuera víctima de un robo, quedándose ella una parte de lo que se consiguiera en el atraco", reza el escrito.

En su relato de los hechos, Fiscalía sostiene que los cuatro hombres entraron en la tienda diciendo a la víctima que eran agentes de policía, le enseñaron un revolver y le dijeron que le detendrían por tráfico de estupefacientes.

Los cuatro hombres condujeron al propietario del establecimiento al baño, lo registraron, le hicieron ponerse de rodillas, le pusieron una toalla en la cabeza y le ataron los pies, dejando al inmovilizado con la advertencia de que le pegarían un tiro.

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