Se venden la mitad de CD que hace cinco años
Múltiples discos que adornan la pared de una casa. (Davey Bot)

Entre 2001 y 2006 la venta de discos en España cayó más de la mitad y mantiene un ritmo de descenso imparable que dibuja un futuro más que incierto para las discográficas.
Un tercio de las compañías que operaban en nuestro país hace poco más de un lustro se han visto obligadas a cerrar o a fusionarse con otras más potentes, y las cerca de 200 que todavía hoy hacen frente a la crisis han reducido sus plantillas a la mitad.

En 2001, recuerdan en Promusicae, se vendieron en España 78,9 millones de CD, que en 2006 apenas llegaron a 40 millones, lo que supuso una facturación que cayó hasta casi los 345 millones de euros. Y la previsión para 2007 es un nuevo descenso, en torno al 15%.

La venta digital, escasa

Según la SGAE, el incremento de la venta de música digital –un 5% el año pasado–«no compensa las fuertes caídas de las ventas de soportes». Esas ventas se repartieron mayoritariamente entre ringtones telefónicos (32%) y singles descargados a través del móvil (31%).

«El año pasado en España –destaca Antonio Guisasola, presidente de Promusicae– se descargaron de forma ilegal 850 millones de canciones de la Red, frente a los tres millones legales. El disco –insiste– ha dejado de ser un negocio rentable».

Ante tal panorama, nadie en el sector de la música duda sobre la necesidad de reinventar el modelo de negocio con Internet como principal protagonista.

Y es que la grabación, promoción y distribución pueden hacerse hoy día desde cualquier equipo informático doméstico, por muy modesto que sea, lo que supone un importante ahorro de gastos.

Falta de conciencia social

Santiago Ureta, presidente de Promusicae, opina al respecto de la piratería que «no hay una conciencia social en contra, ni tampoco existe un marco jurídico adecuado para combatirla». Insiste, además, en que hay miedo a enfrentarse al problema de la piratería. Y se permite lanzar una crítica al Ejecutivo actual: «Al inicio de la legislatura dijeron ser sensibles, pero no se ha hecho nada al respecto», aseguró Ureta.